El senador nacional Martín Lousteau, presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), informó este miércoles durante el tratamiento de la Ley Bases que rechazará la iniciativa del oficialismo porque tiene «muchas cosas por corregir y cambiar», diferenciándose así del resto de sus compañeros de bloque que votarán a favor del proyecto. 

«Yo voy a votar en contra de la Ley Bases como está. Creo que hay muchas cosas por corregir y cambiar de esta ley y precisamente por eso presentamos un dictamen alternativo. Porque es verdad, todos queremos un Estado más eficaz, un Estado más chico, pero queremos que sea más sensible y más justo», señaló el senador de CABA.

Gestionar mejor, agregó el legislador radical al anticipar su decisión, no es apagar el Estado. «Todos coincidimos que Argentina necesita desburocratizar su Estado, pero eso no es romperlo todo, eso no es dejar de gestionar el Estado», remarcó.

Y siguió: «Necesitamos liberalismo, menos trabas burocráticas para poder producir, pero necesitamos un Estado que también brinde salud, seguridad, jubilaciones, justicia, educación, infraestructura de calidad. Necesitamos las dos cosas, no una sola. Y esto ya lo aprendieron casi todos los países del mundo».

El problema de fondo del Estado argentino, sostuvo el referente de la UCR, es su capacidad: «Pasamos de un modelo de Estado elefantiásico a un modelo de Estado ínfimo y odiado desde adentro que se quiere destruir. Lo que necesitamos es eliminar todas las deformidades que con el tiempo fue acumulando el Estado argentino y necesitamos hacerlo para eso más inteligente y sobre todo más justo».

El camino, insistió, no es la destrucción total. «¿Queremos equilibrio fiscal? Sí, pero no queremos que lo paguen los jubilados. ¿Queremos reforma del Estado? Sí, pero no eliminando la salud y la educación pública ¿Queremos más y mejores auditorías para saber dónde se gasta y cómo? Sí, pero no dejando de cuidar a quienes tienen que comer. ¿Queremos abrir las puertas a las grandes inversiones? Sí, pero no a costa de regalar el país», agregó.

En ese sentido, recordó las declaraciones recientes del presidente Javier Milei, quien aseguró ser «un topo dentro del Estado» y reconoció que su intención es destruirlo desde adentro. «¿En serio le vamos a dar facultades delegadas?», se preguntó sorprendido el senador.

«Yo no le daría poder a un director de escuela que dijera ‘vengo a destruir la educación pública. No le daría poder o facultades delegadas a un director de hospital que dijera ‘vengo a destruir la salud pública'», aseguró. «Todas esas cosas que dice el Presidente son un principio de revelación de lo que piensa el Gobierno sobre el Estado y lo que planea hacer el Gobierno con respecto al Estado con la salud, la educación, la ciencia, el reparto de alimentos, si le damos emergencias y facultades delegadas», advirtió al resto de los senadores y senadoras presentes en el recinto. 

Página 12