Distintos sectores de la economía vinculados a los segmentos sociales de mayores ingresos comienzan a evidenciar señales de enfriamiento, incluso entre aquellos que hasta hace poco parecían menos afectados por el modelo económico libertario.

¿Argentina a dos velocidades?: los 5 datos que muestran cómo la clase media alta empieza a sufrir la crisis

Hasta hace poco, incluso algunas críticas al modelo económico del Gobierno reconocían que las propias distorsiones del sistema permitían sostener ciertos niveles de consumo característicos de la clase media más acomodada. Sin embargo, datos difundidos en las últimas semanas matizan esa visión y empiezan a mostrar signos de inestabilidad en sectores que hasta ahora no se percibían tan perjudicados.

Desde la cantidad de turistas que parten desde Ezeiza, pasando por la compra de dólar ahorro, hasta el otorgamiento de créditos hipotecarios, distintos reportes oficiales reflejan indicadores negativos que contrastan con el escenario del año pasado y que alimentaban la idea de una Argentina “a dos velocidades”.

Mientras los ingresos deprimidos impactan en el consumo masivo, el entramado productivo en zonas del conurbano se debilita y las tarifas presionan cada vez más sobre los hogares, una parte de la sociedad todavía se beneficia de cierta estabilidad cambiaria, sostenida por el ingreso de divisas del sector energético y el respaldo externo. No obstante, el inicio de 2026 empieza a poner en duda esa dinámica, recordando en parte la fragmentación social observada en la década del 90.

Menos dólar ahorro

En marzo, las compras de divisas por parte de argentinos superaron los U$S 2.000 millones, según cifras oficiales del Banco Central. Aun así, el nivel de adquisición de dólar ahorro por parte de individuos fue el segundo más bajo desde el levantamiento de las restricciones cambiarias.

De acuerdo con el informe sobre la evolución del mercado de cambios, las personas físicas realizaron compras brutas por U$S 2.363 millones y ventas por U$S 466 millones. Aproximadamente 1,5 millones de personas compraron dólares, mientras que unas 750 mil vendieron. En comparación con febrero, las compras se redujeron levemente (unos U$S 5 millones), mientras que las ventas aumentaron en U$S 186 millones.

Menor dinamismo en los créditos hipotecarios

El financiamiento para la vivienda comenzó 2026 con un impulso considerablemente menor al del año anterior. Según un relevamiento de la Fundación Tejido Urbano, durante el primer trimestre se otorgaron 6.667 préstamos hipotecarios, lo que representa una caída del 20% interanual.

El informe también muestra una mayor concentración: nueve de cada diez créditos fueron otorgados por el Banco Nación, lo que evidencia un rol predominante de la banca pública. En tanto, los bancos privados redujeron su participación, aunque recientemente comenzaron a relanzar líneas con ajustes en las tasas, lo que podría anticipar una recuperación parcial.

Retroceso en la venta de autos nuevos

El sector automotor atraviesa un escenario complejo tras la caída en los patentamientos registrada en abril. Las ventas de vehículos 0 km acumulan una baja interanual del 22%, superando las previsiones iniciales.

Hasta los últimos días del mes se habían registrado poco más de 30.000 unidades entre autos y utilitarios livianos. Si bien se proyecta que abril cierre cerca de las 44.000 unidades, el número quedaría por debajo de las más de 50.000 operaciones esperadas.

Frente a este contexto, las concesionarias comenzaron a aplicar descuentos —en algunos casos de hasta el 20%— para sostener el nivel de ventas. Desde el sector atribuyen la caída a la pérdida de poder adquisitivo, las dificultades de acceso al crédito, la incertidumbre económica y la mayor competencia de automotrices chinas con precios más accesibles.

Señales mixtas en el mercado inmobiliario

En marzo de 2026, la compraventa de propiedades en la Ciudad de Buenos Aires mostró una mejora, con 5.590 escrituras, un 17,8% más que en el mismo mes del año anterior, según el Colegio de Escribanos.

Sin embargo, este repunte no estuvo acompañado por una recuperación del crédito hipotecario, clave para el sector. En el primer trimestre, las operaciones con hipoteca cayeron 24,5% interanual, aunque el nivel general de actividad se mantiene por encima de los registros previos al último ciclo expansivo.

El balance trimestral indica que la mejora de marzo no logra compensar las caídas de enero y febrero. Desde el Colegio señalaron que, si bien el crecimiento interanual es relevante, el acumulado del año se mantiene en niveles similares a los de 2025.

Menos viajes al exterior

El turismo internacional también refleja cambios en el comportamiento de los argentinos. Según datos del INDEC, durante el primer trimestre de 2026 se registró un déficit de U$S 1.094,3 millones, producto de un mayor gasto en el exterior respecto a los ingresos por turismo receptivo.

En marzo, salieron del país 1.061.800 residentes, mientras que ingresaron 509.600 visitantes, lo que dejó un saldo negativo de 552.200 personas. No obstante, se observa cierta moderación: los viajes al exterior cayeron 20% interanual, mientras que el turismo receptivo creció 6,3%.

En el acumulado del trimestre, el turismo emisivo alcanzó los 4.455.000 viajeros, con una baja del 12,2% interanual, mientras que el ingreso de turistas extranjeros aumentó 4,8%, con 1.725.800 visitantes.

En conjunto, estos indicadores reflejan un escenario en el que distintos sectores de la economía comienzan a mostrar señales de enfriamiento, incluso entre aquellos que hasta hace poco parecían menos afectados.

El Destape

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