Tras una nueva audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación para intentar destrabar el conflicto en la flota congeladora, Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), manifestó su frustración ante la falta de avances en las negociaciones con el gremio SOMU y aseguró que “la temporada está perdida”.

En diálogo con LU17, De la Fuente cuestionó la actitud del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, al que acusó de mantener una postura “intransigente” y de negarse sistemáticamente a negociar.

“Desde el SOMU siguen con una postura intransigente. Para que haya una negociación tiene que haber dos partes con voluntad. Hay una que la tiene, que es la parte de las cámaras, y la otra viene a mostrar en cada audiencia que no hay posibilidad de acuerdo, más allá de las propuestas, más allá de la voluntad de salir a trabajar”, expresó.

Durante la audiencia, que se desarrolló en la sede de la cartera laboral, las partes fueron recibidas por el secretario de Trabajo, Dr. Julio Cordero, quien observó en persona el desarrollo de las negociaciones. Según relató De la Fuente, tras una instancia conjunta inicial, la jornada continuó en salas separadas, donde cada sector expuso sus posiciones por separado.

“La situación incluso retrocedió, porque el sindicato ni siquiera ratificó su postura anterior. No aceptaron absorber los básicos como habían planteado antes. Es decir, fue aún peor que la audiencia pasada”, señaló el dirigente empresarial.

Además, De la Fuente advirtió que las consecuencias de la falta de acuerdo son graves para el sector: “Los que salen a trabajar son los tripulantes, los que están esperando con expectativa cada audiencia. Nosotros incluso hicimos una pequeña mejora en la propuesta, pero del otro lado hay una negativa total”.

Respecto a la posibilidad de iniciar la temporada, fue categórico:

“La temporada está perdida. Y con estas posturas, tanto del sector gremial como de algunas autoridades, lo vemos como un hecho consumado. Hay voluntad de trabajar, pero también hay miedo: la semana pasada hubo amenazas a los trabajadores que se acercaron voluntariamente al puerto y tuvieron que volver a sus casas por temor”.

En ese sentido, destacó la participación del Ministerio de Seguridad de la Nación en la audiencia, que manifestó una línea firme contra cualquier tipo de violencia o intimidación.

“Pedimos libertad de acción y volvemos a ratificarlo. La dignidad del trabajador debe estar por encima de todo, pero también debe haber garantías para que no haya amenazas ni aprietes a quienes quieren embarcarse”, insistió.

“Tienen que explicar por qué no quieren salir a trabajar”

Consultado sobre la negativa del SOMU a aceptar la propuesta de las cámaras, De la Fuente apuntó al cambio en las condiciones económicas desde el inicio del conflicto.

“Cuando comenzamos a hablar de una reducción de costos, el objetivo era recuperar un 30% perdido. Con otros sindicatos acordamos un 22%. Pero hoy el dólar oficial está prácticamente en el techo establecido por el gobierno, lo cual impacta en los ingresos”, explicó.

Y remarcó:

“Si se hacen los números, hoy los trabajadores cobrarían más que el año pasado. Pero el problema es que algunos siguen cantando consignas en el puerto, sin asumir la realidad. Ellos tienen que explicarle a la gente por qué no quieren salir a trabajar”.

Finalmente, De la Fuente señaló que cada día sin actividad representa una pérdida irreparable para el sector:

“Cada segundo que pasa no se recupera. El Estado tiene herramientas y debe tomar decisiones. Pero lo cierto es que, mientras tanto, la actividad sigue paralizada y la temporada ya está perdida”.

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