El más reciente informe sobre Condiciones de Vida elaborado por el INDEC evidenció un deterioro en indicadores clave vinculados al acceso a servicios esenciales y a la cobertura médica durante. Entre los principales puntos se destacan la caída en el acceso a agua corriente, gas y cloacas, junto con el aumento de personas que quedaron sin obra social o medicina prepaga.

En ese contexto, distintos análisis advierten que estos resultados reflejan una consecuencia negativa de las políticas económicas impulsadas por el gobierno de Javier Milei, en un escenario marcado por la precarización laboral y la pérdida de ingresos en amplios sectores de la población.

De acuerdo con el relevamiento oficial, solo el 52,7% de los hogares logró acceder de manera simultánea a agua de red, desagües cloacales y gas natural, lo que representa una baja respecto del 54,3% registrado un año antes. Esta caída evidencia que cada vez más familias enfrentan dificultades para acceder a servicios considerados básicos.

En términos absolutos, más de 9,1 millones de personas residían en viviendas sin conexión a la red cloacal al cierre de 2025, superando la cifra del mismo período de 2024. Asimismo, la cantidad de hogares con faltantes en al menos uno de estos servicios públicos ascendió a 4,8 millones, por encima de los 4,6 millones del año anterior.

El informe también señaló un empeoramiento en las condiciones del hábitat. Se registró un incremento en la cantidad de familias que viven cerca de basurales o en zonas inundables. En este último caso, los hogares afectados pasaron de 679 mil a 836 mil, impactando sobre cerca de 2,8 millones de personas.

En paralelo, también se observó un retroceso en la cobertura sanitaria. El porcentaje de personas con acceso a obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia descendió del 67,1% al 65,4% entre el segundo semestre de 2024 y el mismo período de 2025. Esto implicó que unas 534 mil personas dejaran de contar con cobertura privada o sindical, pasando a depender exclusivamente del sistema público de salud.

Actualmente, más de 10,2 millones de personas tienen como única asistencia médica la salud pública. El impacto resulta aún mayor entre niños, niñas y adolescentes, donde cerca del 45% depende exclusivamente de hospitales y centros de salud estatales.

Por último, el trabajo del INDEC también reflejó un deterioro en las condiciones materiales de los sectores bajo la línea de pobreza. Creció el porcentaje de viviendas con materiales insuficientes y se redujo la proporción de hogares que acceden simultáneamente a agua, gas y cloacas, pasando del 32,1% al 28,2%.

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