Hoy, 4 de mayo, el mundo se detiene para reconocer a quienes visten el uniforme con la convicción de darlo todo. Conmemoramos el Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales y el Día Internacional del Bombero, una fecha que nació del dolor pero se transformó en un símbolo de hermandad global.
Esta efeméride encuentra su origen en la tragedia de Linton, Australia, en 1998, donde cinco brigadistas entregaron su vida combatiendo un incendio rural. Para el mundo, es un dato histórico; para nosotros, en la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, es un eco que golpea directamente en el corazón.
Un mismo sentimiento, una misma historia
En Madryn entendemos ese sacrificio de una manera profunda y silenciosa. La distancia entre Linton y nuestra ciudad se acorta por el fuego y la memoria. Llevamos grabada en el alma la pérdida de nuestros 25 bomberos y bomberas en aquel incendio rural del 21 de enero 1994.
Por eso, este día no es solo una celebración de la vocación, sino un homenaje a la valentía que no conoce fronteras.
Nuestra hermandad en el fuego
Queremos hacer llegar un saludo fraterno a todos los bomberos y brigadistas del mundo. Su entrega es la luz que brilla en medio del desastre.
Mención Especial: Extendemos nuestro reconocimiento más profundo a los hombres y mujeres que, año tras año, ponen el cuerpo y el alma para proteger nuestros bosques en la cordillera de la provincia del Chubut. Su lucha incansable contra los incendios forestales es un ejemplo de resistencia y amor por nuestra tierra.
A los que están, a los que se fueron y a los que vendrán: Gracias por su servicio.
Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn
Valor, Abnegación y Sacrificio
