Después de más de dos décadas, el peronismo de Chubut volverá este domingo 3 de agosto a un proceso interno. No se trata simplemente de una elección partidaria: es un punto de inflexión para un movimiento que llega a esta instancia atravesado por tensiones, fracturas internas y un fuerte desgaste acumulado.
Durante años, el PJ chubutense evitó someterse al veredicto de sus afiliados. La unidad impuesta desde arriba y las listas acordadas fueron el mecanismo habitual, mientras la desconexión con la base crecía. Tras la eliminación de las PASO, la interna partidaria recupera centralidad, pero lo hace en un contexto de crisis y urgencias. Hay sectores que, en lugar de buscar consensos y reconstrucción, intentan imponer su poder expulsando afiliados en distintas localidades, alimentando un clima de disputa más personal que ideológica.
Frente a este escenario, la pregunta inevitable es: ¿qué va a votar el afiliado peronista este domingo? ¿Revalidará a los dirigentes que ya cosecharon derrotas electorales repetidas o apostará por una renovación real? En otras palabras: ¿será esta elección una revancha de cúpulas o una señal clara de que algo nuevo quiere nacer dentro del movimiento?
La renovación, al menos discursivamente, parece estar instalada. El Valle aparece como el epicentro de una propuesta que busca oxigenar al justicialismo con nuevas figuras, más cercanas a la militancia territorial y alejadas de las estructuras tradicionales. Mientras tanto, desde Comodoro Rivadavia —histórico bastión del peronismo chubutense— se intenta revertir el declive que dejaron las malas elecciones de los últimos años, con un armado que aún busca reencontrarse con su electorado.
El nivel de participación será otro dato central. En tiempos de apatía política, internas partidarias marcadas por viejas rencillas y desconfianza no suelen despertar entusiasmo. Sin embargo, si hay una base que decide involucrarse, el resultado podría sorprender a más de uno.
El peronismo de Chubut tiene en sus manos la posibilidad de iniciar un camino de reconstrucción o de seguir profundizando su fractura. La clave estará en si logra mirar hacia adelante o si seguirá atado a las lógicas que lo alejaron de la sociedad. Este domingo, no solo se eligen autoridades partidarias: se define, en buena medida, qué tipo de partido quiere ser el PJ en el futuro.
