La crisis económica que atraviesan los hogares argentinos vuelve a mostrar su cara más dura: el 57% de la población no planea tomarse vacaciones este año, según un relevamiento de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Y dentro de ese grupo, el 65,5% reconoce que directamente no puede hacerlo por motivos económicos, una señal inequívoca de que el ajuste permanente del Gobierno de Javier Milei golpea de lleno en la vida cotidiana.
Mientras la administración libertaria intenta instalar un relato de “recuperación” y celebra un supuesto impulso turístico por los fines de semana largos, la realidad expuesta por el Programa de Estudios de Opinión Pública (PEOP) muestra otra cosa: las familias están cada vez más asfixiadas, endeudadas y sin margen para siquiera soñar con un descanso.
Una foto contundente de la crisis social
El estudio, elaborado sobre más de mil residentes del AMBA mayores de 16 años, revela que solo el 25,5% tiene previsto vacacionar y que un 17,5% ni siquiera sabe si podrá hacerlo. La tendencia se profundiza año tras año desde la llegada de Milei: más gente resigna vacaciones porque ya no le alcanza.
Entre quienes no viajarán, los motivos son claros:
- 65,5%: falta de dinero
- 20%: no tienen días de vacaciones
- 6,4%: problemas laborales
- 7,3%: otros motivos
Paradójicamente, mientras el Gobierno celebra el “dólar barato” para viajar al exterior, solo el 32,7% de quienes sí piensan tomarse vacaciones lo hará fuera del país; el resto se queda en Argentina porque no tiene otra opción.
Cómo financian las vacaciones quienes aún pueden viajar
Los datos también muestran el nivel de esfuerzo que implica vacacionar en plena recesión:
- 40,2% usa ahorros
- 20,9% lo paga con ingresos del mes
- 20,2% combina diferentes recursos
- 8% recurre a tarjeta de crédito
- 8% pide préstamos
- 2,5% usa el aguinaldo
Es decir, para millones de familias, tomarse vacaciones dejó de ser una elección y se convirtió en un lujo inalcanzable.
Un deterioro que no frena
El estudio muestra una caída sistemática desde que comenzó el actual ciclo económico.
- En 2024-2025, el 52,2% no podía tomarse vacaciones.
- Hoy, ese número trepó al 57%, un salto que refleja el impacto directo del ajuste y la pérdida del poder adquisitivo.
En años previos, la principal razón para no viajar había sido la pandemia, pero hoy el factor excluyente es la situación económica, una crisis que el Gobierno profundiza con medidas que licúan salarios y jubilaciones.
Destinos y temores
La Costa Atlántica sigue siendo el destino favorito entre quienes vacacionarán en el país (54,7%). Para quienes viajarán al exterior, Brasil es la opción más elegida (27,1%).
A la hora de elegir destino, la mayoría prioriza lugares con playa (54%), mientras que el principal temor es el mal clima (38,6%) y, en segundo lugar, que todo esté demasiado caro (20,8%), un síntoma más de la inflación persistente.
Un país que se queda sin descanso
El turismo interno, históricamente un motor económico clave, atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Y mientras los funcionarios libertarios insisten en que “todo está mejor”, los números muestran que cada vez más argentinos se ven obligados a renunciar incluso a un derecho tan básico como el descanso anual.
En un país donde las vacaciones se vuelven un privilegio para pocos, la política económica del Gobierno no solo ajusta las cuentas: ajusta la vida de millones.
Fuente: El Destape
