Especialistas en riesgo climático publican un informe que no pudieron presentar en la Audiencia Pública por la Ley de Glaciares

Las jornadas de Audiencia Pública realizadas el 25 y 26 de marzo de 2026, convocadas para garantizar el derecho ciudadano a participar en el debate del proyecto de reforma de la Ley 26.639 —que establece los presupuestos mínimos para la protección de glaciares y del ambiente periglacial—, estuvieron marcadas por fuertes restricciones en el proceso participativo.

De las más de 100.000 personas inscriptas para hacer uso de la palabra, apenas el 0,1 % pudo expresar sus opiniones, experiencias y conocimientos sobre los temas en consulta. Entre las voces que no pudieron ser escuchadas se encontraban científicas y científicos que buscaban presentar evidencia sobre los riesgos asociados a la modificación de la actual Ley de Glaciares.

Frente a esta situación, especialistas en riesgo climático que integran el Hub Argentino de My Climate Risk decidieron hacer público el documento titulado “Glaciares bajo debate: lo que dice la evidencia científica sobre el agua en Argentina”, elaborado originalmente para su exposición en la Audiencia Pública.

El informe reúne conocimiento científico sobre los riesgos hidrológicos, climáticos y sociales vinculados a la reforma en discusión, y busca contribuir al debate público y legislativo con información basada en investigaciones rigurosas.


El mensaje

Silenciar las voces de alerta frente a la propuesta de reforma de la Ley de Glaciares no elimina el problema. Legislar desconociendo el rol, científicamente demostrado, de los ambientes glaciares y periglaciares en la disponibilidad de agua y en la estabilidad del clima regional implica generar riesgos directos.

Estos riesgos, cuyos costos sociales, económicos y ambientales en el corto y mediano plazo ya han sido identificados por la comunidad científica nacional, no pueden ser ignorados.

Tomar decisiones sobre qué proteger y qué no, sin el respaldo científico y técnico adecuado, en un contexto de cambio climático, es un riesgo que Argentina no puede darse el lujo de asumir.


Puntos clave del documento

1. Se debilita la institución científico-técnica del país

La propuesta de reforma de la Ley de Glaciares plantea modificar quién define la “relevancia hídrica” de los glaciares y ambientes periglaciares, transfiriendo esa responsabilidad desde el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET) hacia las jurisdicciones provinciales.

El IANIGLA es el organismo con mayor capacidad científica y técnica del país para inventariar de manera rigurosa los más de 16.000 glaciares de la Cordillera, respaldado por un equipo altamente calificado. Sin definiciones científicas precisas, podrían excluirse arbitrariamente áreas que hoy están protegidas, comprometiendo la seguridad hídrica, especialmente en regiones áridas.

Esta modificación constituye una fuente de riesgo directo para la hidrología, el clima y el hábitat social, ya que habilita criterios discrecionales en la protección de reservas estratégicas de agua dulce. La reforma carece de fundamentos técnicos sólidos.


2. Se subestima el riesgo de intervenir los glaciares y ambientes periglaciares

Los glaciares y ambientes periglaciares cumplen un doble rol fundamental en el sistema climático: por un lado, regulan la disponibilidad de agua (regulación hidrológica) y, por otro, influyen en el clima (regulación climática).

Estos sistemas sostienen los caudales de los ríos en períodos de sequía y contribuyen a moderar las condiciones climáticas. En años secos, los glaciares pueden aportar más del 40 % del caudal de los ríos andinos.

Las alteraciones en estos ambientes pueden afectar la disponibilidad de agua y aumentar la intensidad de eventos extremos, como sequías o incendios. Por ello, su protección no debería quedar sujeta a definiciones políticas sin respaldo técnico.


3. El agua no reconoce fronteras provinciales

El agua y su “relevancia hídrica” no tienen fronteras provinciales. Debido a la naturaleza de las cuencas hídricas donde se encuentran estos ambientes, las decisiones de una provincia impactan en las jurisdicciones vecinas.

Las cuencas son sistemas integrados: las decisiones en alta montaña afectan aguas abajo, tanto dentro como fuera de la provincia donde se origina el deshielo. La reforma introduce criterios que promueven la fragmentación en la toma de decisiones, lo que contradice la gestión integrada de cuencas.


4. Ambigüedad en el criterio de “relevancia hídrica”

La incorporación del requisito de “relevancia hídrica” abre la puerta a interpretaciones ambiguas sobre qué se considera relevante y qué no, evidenciando la falta de criterios rigurosamente definidos para evaluar el impacto, el riesgo y el valor ambiental y social del agua.

No se trata solo de una cuestión técnica: es una decisión que afecta directamente la vida de poblaciones enteras.

Tomar decisiones sin el respaldo técnico adecuado es un riesgo que el país no puede permitirse.


Autoras y autores

El documento fue elaborado por científicas y científicos del sistema nacional de ciencia, tecnología y educación superior de Argentina que integran el Hub Argentino de My Climate Risk.

El equipo forma parte del Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (WCRP) y reúne a especialistas de múltiples disciplinas —como física, ciencias de la atmósfera y antropología— para comprender y gestionar el riesgo climático a escala regional, con un enfoque que promueve el diálogo entre ciencia y sociedad y apunta a mejorar la toma de decisiones públicas y privadas frente al cambio climático.

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