El Presidente erró fiero a las proyecciones sobre el tipo de cambio, el nivel de los salarios, el andar de la actividad económica y la evolución de la inflación. En su campaña de pronósticos fallidos también lo acompañó el ministro Luis Caputo.

Los pronósticos fallidos de Milei y Caputo: dólar disparado, desempleo y crisis de consumo

Desde el inicio de gestión del gobierno libertario, tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, se aventuraron a realizar pronósticos que proyectaban, entre otras cuestiones, un dólar planchado y una Argentina «volando». Sin embargo, el fracaso de la gestión los llevó a equivocarse en reiteradas ocasiones, y cada vez con menor distancia entre los dichos y los hechos. A más de un año y medio de haber asumido el poder, el tipo de cambio está incontrolable, la desocupación creció, la actividad económica se ve cada vez más reprimida en los sectores que más empleo generan y el consumo masivo no se recupera.

Tal vez la mentira más evidente del último tramo de Gobierno es la cotización del dólar. El 17 de febrero de este año, Milei dio una entrevista donde anticipaba sobre el mercado cambiario: «A diferencia de lo que dicen los econochantas de mandrilandia, el tipo de cambio va a ir para abajo. Porque vas a tener una pila de dólares. El problema es que se va a caer como un piano«. Al referirse a cuánto podría cotizar, sostuvo: «El tipo de cambio que tenías en la convertibilidad era el equivalente a $ 700».

Tras esta declaración, el Gobierno firmó en abril un acuerdo con el FMI que consistió en aplicar un esquema de flotación entre bandas que inicialmente se estableció entre $ 1.000 y $ 1.400. El 24 de aquel mes, Milei moderó su pronóstico y señaló que el dólar podía bajar de los $ 1.000 (parte inferior de la banda) y que incluso había argumentos para que se ubique en los $ 900. «Nosotros estamos haciendo todo para que el dólar tenga que ir a la banda inferior. Lo hago práctico, con los dólares que vamos a terminar juntando, el tipo de cambio de cobertura de la base monetaria amplia es 900 pesos. Entonces es como que digamos por un billete de 10 dólares que usted va a pretender que le den 20 dólares», había afirmado en una entrevista con Radio Rivadavia.

No solo nunca hubo un descenso a los $ 700, sino que el tipo de cambio jamás llegó al piso de la banda. A solo tres meses del pacto con el organismo multilateral de crédito, la divisa norteamericana llegó a cotizar hace unos días en los $ 1.380, casi en el pico de  la banda acordada. 

Pero a Milei no le alcanzó solo con mentir respecto a la cotización del dólar oficial. En la cadena nacional que utilizó en abril para anunciar la salida parcial del cepo cambiario, el mandatario había sostenido que en mayo las reservas iban a llegar a los 50 mil millones de dólares. Le quedó un poco lejos la cifra, ya que el nivel con el que cerraron las reservas del Banco Central apenas arañó los 38 mil millones de dólares durante ese mes.

«Para mayo, las reservas brutas del Banco Central estarán en torno a los 50 mil millones de dólares», había afirmado Milei. Según el último reporte de mayo, las reservas cerraron con un total de 38.375 millones y este lunes 11 de agosto finalizaron en 41.976 millones. 

Casi en la misma línea se pronunció Caputo y su equipo económico. El director del Banco Central y asesor del Ministerio de Economía, Federico Furiase, aseguró el 6 de mayo que el nuevo régimen se diseñó para que el tipo de cambio se ubique más cerca del piso de la banda cambiaria que del techo. El funcionario explicó que esta situación tiene sustento en lo que denominó una “ecuación macroeconómica” que combina mayor oferta de divisas y menor cantidad de pesos en circulación. Evidentemente no todo salió de acuerdo al plan.

Pero el 4 de agosto, la cotización del tipo de cambio llegó al récord de $ 1.380. La frase del ministro de Economía, Luis Caputo, «Comprá, no te la pierdas campeón», pronunciada un mes antes, quedó en el centro de la discusión pública tras la fuerte suba que registró el dólar oficial. Desde aquel 2 de julio hasta el 4 de agosto, la divisa estadounidense aumentó un 13%.

El día que el ministro defendió el tipo de cambio flotante y desafió a quienes decían que el dólar estaba barato, la cotización oficial para la venta se ubicaba en $ 1.248,43. El mismo dólar se vendió en los bancos a $ 1.380, lo que representa una suba de $ 131,57 en apenas 30 días.

Ahora, el mercado espera que el dólar no se retrotraiga en los próximos meses sino que se estabilice en un nuevo escalón superior y termine en año por encima de los $ 1.400, lejos de la previsión de  Milei y Caputo. Así lo reveló el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que el Banco Central elabora al final de cada mes encuestando a diversas consultoras y bancos.

Traspaso a precios: ¿si o no?

Una vez consumada la devaluación -que a contramano del discurso de flotación, Milei calificó como «corrida»- el jefe de Estado lanzó críticas a “la mayor cantidad de analistas” porque “han errado por mucho sus pronósticos”. En este contexto, expresó: “Aun cuando todos hablen del traspaso a precios del movimiento en el dólar, dicha afirmación es falsa“.

Sin embargo, en enero de 2018, Milei había advertido que la suba que experimentaba el dólar se iba a «trasladar a precios», por lo que la devaluación «no sirve para nada» y había asegurado que el gobierno de Mauricio Macri estaba buscando mayor competitividad a través de la pérdida de poder de compra de los salarios. En ese momento, había considerado: «Si vos devaluás y se te va a precios, la devaluación no te sirvió para nada».

¿Como pedo de buzo?

Otra de las frases recurrentes de Milei es la eterna promesa basada en que la actividad económica «va a subir como pedo de buzo«. La primera vez que lo dijo fue el 24 de abril de 2024, en la cena anual de la Fundación Libertad. Tan solo basta con comparar indicadores para verificar que su gobierno empeoró los principales indicadores que miden el andar de la economía.

El Destape

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