María Elena Lizurume, referente de relaciones con la comunidad de Aluar, confirmó avances significativos en la creación de un nuevo establecimiento educativo en Puerto Madryn, impulsado por la Fundación Aurora Austral, entidad creada por la empresa hace aproximadamente dos años.

En diálogo con LU17, la representante explicó que el proyecto surgió en el marco del 50° aniversario de la primera colada de aluminio de Aluar, como una iniciativa orientada a dejar un legado educativo en la ciudad. La propuesta toma como referencia una experiencia previa desarrollada por el grupo en San Fernando, donde hace más de dos décadas construyó una institución escolar con fuerte impacto comunitario.

A partir de este antecedente, se avanzó en la conformación de la fundación y en la articulación con el Gobierno provincial, el Ministerio de Educación y la Municipalidad de Puerto Madryn. Fruto de ese trabajo conjunto, el año pasado se firmó un acuerdo que establece un modelo de gestión tripartito: el municipio estará a cargo de la administración educativa, el Ministerio proveerá el personal docente y no docente, y la fundación tendrá un rol activo en el desarrollo integral del proyecto. En tanto, la construcción del edificio será financiada por Aluar a través de la fundación.

La futura escuela se emplazará en la zona oeste de la ciudad, específicamente en el barrio Perón, un sector en constante crecimiento que actualmente carece de infraestructura educativa suficiente. Según destacó Lizurume, la iniciativa busca dar respuesta a una demanda concreta de las familias, que hoy deben trasladarse largas distancias para acceder tanto a la educación primaria como secundaria.

El establecimiento tendrá un enfoque integral, abarcando nivel inicial, primario y secundario. No obstante, su implementación será progresiva: la obra comenzará con el nivel inicial y se irá ampliando en función del crecimiento de la matrícula. “La idea es acompañar el recorrido de los chicos, consolidando una propuesta educativa innovadora y de calidad”, explicó.

Uno de los aspectos distintivos del proyecto es su concepción como espacio comunitario. Además de la actividad escolar, se prevé la apertura de la institución a actividades culturales, deportivas y sociales fuera del horario de clases, incluyendo talleres de oficios y programas de finalización de estudios para adultos.

El diseño arquitectónico estará a cargo de un estudio local, liderado por el arquitecto Alejandro Panaccio, con asesoramiento de especialistas en infraestructura escolar de Buenos Aires. La propuesta contempla criterios de sustentabilidad, eficiencia energética y armonía con el entorno natural del barrio.

El predio donde se construirá la escuela, de tres hectáreas, fue donado recientemente por la empresa San Miguel, lo que permitió destrabar una etapa clave del proyecto. A partir de ahora, se pondrá en marcha el proceso de obra, que será coordinado por una firma del grupo Aluar con experiencia en grandes desarrollos de infraestructura.

Desde la organización destacaron que la experiencia en San Fernando tuvo un impacto transformador no solo en términos educativos, sino también en la dinámica urbana y social del barrio, mejorando servicios, transporte y calidad de vida. En ese sentido, la expectativa es replicar ese modelo en Puerto Madryn.

“Apuntamos a que sea un proyecto de y para la comunidad, que fortalezca el tejido social y genere oportunidades reales de desarrollo”, concluyó Lizurume.

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