Este martes se llevó a cabo una reunión clave en la sede de la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde se encontraron representantes de los gremios del sector marítimo —SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos) y SiMAPE (Sindicato Marítimo de Pescadores)— con delegados de las cámaras armadoras CAPIP, CAPECA y CEPA, en el marco del conflicto que afecta a los buques congeladores.

Durante el encuentro, los gremios ratificaron su rechazo a cualquier intento de implementar acuerdos sin su intervención directa. En particular, reafirmaron que sólo aceptarían avanzar si se aplica el acuerdo de crisis 633, conocido como el “acuerdo 70/30”, el cual establece un esquema de embarque que prioriza la distribución equitativa entre trabajadores representados.

“La participación gremial es imprescindible”, señalaron con contundencia desde los sindicatos, advirtiendo que no permitirán acuerdos individuales entre empresas y trabajadores que no cuenten con la validación sindical. Cualquier intento en ese sentido, aseguraron, será considerado una vulneración a los derechos laborales adquiridos.

El acuerdo 70/30, que ya fue aceptado por otras cámaras del sector, surgió como respuesta a la propuesta empresarial de aplicar una reducción del 30% en los salarios, una medida que generó un fuerte rechazo en los gremios. Para los representantes sindicales, cualquier decisión unilateral erosiona la estabilidad del empleo y el marco de negociación colectiva.

Por el momento, el conflicto continúa sin una resolución definitiva. La Secretaría de Trabajo informó que seguirá oficiando como mediadora en este complejo escenario, con el objetivo de acercar posiciones y destrabar el conflicto que mantiene paralizado a un sector clave de la actividad pesquera nacional.

Deproa

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