Familiares, allegados y vecinos protagonizaron este miércoles una numerosa marcha en el centro de Comodoro Rivadavia para exigir justicia por el crimen de Valeria Schwab y respuestas concretas de las autoridades. La manifestación se concentró a las 18 en la plaza de la Escuela N.º 83 y luego avanzó hasta la Unidad Regional, donde los presentes reclamaron ser escuchados por los responsables de la investigación.
A la convocatoria también se sumaron familiares de Diego Ezquiel Serón, el joven de 28 años que permanece desaparecido desde el miércoles de la semana pasada y cuyo paradero aún se desconoce, sumando su reclamo al pedido de mayor seguridad y celeridad en las investigaciones.
Jessica Schwab, hermana de la víctima, fue una de las principales voces durante la movilización. Cuestionó las condiciones del lugar donde ocurrió el hecho y la falta de prevención. “Es una zona muy transitada, donde muchas personas entrenan y hacen deporte. Yo salí y volví, mi hermana no. Estaba todo oscuro, era una boca de lobo, con sectores abandonados. No puede ser que no se haga nada”, expresó con indignación.
También apuntó contra las demoras registradas en el operativo de búsqueda, al señalar que se perdió tiempo valioso por cuestiones burocráticas al momento de denunciar la desaparición. Incluso aseguró que fueron los propios familiares quienes hallaron el cuerpo antes que la policía y remarcó que no contaban con los elementos necesarios para iluminar la zona.
En ese contexto, Jessica confirmó que el celular de Valeria fue encontrado horas después, uno de los elementos que inicialmente no había sido localizado. “Estaba cerca del vehículo, del lado contrario del carril”, precisó.
Durante la marcha, el reclamo se amplificó con consignas vinculadas a la violencia contra las mujeres. “Mi hermana venía de entrenar, era deportista. No puede ser que nos sigan matando, que no podamos caminar tranquilas ni ir a la esquina sin miedo”, sostuvo.
El momento más conmovedor se vivió cuando la madre de Valeria tomó la palabra. Visiblemente quebrada, solo pudo decir: “No entiendo por qué me sacaron a mi hija”, antes de que un grupo de familiares ingresara a la Unidad Regional.
La movilización también convocó a vecinos que no conocían personalmente a la víctima, pero que se sienten atravesados por la inseguridad. “Salir a caminar por el cerro hoy genera angustia. Como mujeres ya no tenemos libertad. Hoy fue Valeria, mañana puede ser cualquiera”, relató una vecina.
Carteles con consignas como “Vivas nos queremos”, “Harta de vivir con miedo” y “Policía, cuidame” sintetizaron el sentimiento de desprotección que atraviesa a gran parte de la comunidad. “Nos están matando a nuestras hijas y a nuestros nietos. Pedimos justicia”, reclamó otra manifestante entre lágrimas, al recordar que Comodoro “ya no es la ciudad tranquila de antes”.
Valeria Schwab fue hallada sin vida en las inmediaciones de un acantilado de la costanera de Comodoro Rivadavia. “Quiero a mi ciudad, pero no quiero vivir así. ¿Quién nos cuida?”, se preguntó una mujer que definió a Valeria como “una joven deportista, trabajadora y buena persona”.
Fuente/ADNSUR
