El Aurinegro firmó una actuación sólida y convincente al imponerse con autoridad por 3-0 frente a Estudiantes, en una noche clave para cortar la racha adversa y empezar a cambiar el rumbo en la temporada. El conjunto dirigido por Cristian Díaz encontró respuestas futbolísticas y anímicas, apoyado en una notable eficacia y un rendimiento colectivo en alza.
Desde el inicio, Madryn mostró determinación para adueñarse del partido. Generó peligro con juego aéreo y presión constante, avisando temprano con situaciones claras. La apertura del marcador llegó tras una acción de pelota parada: Calleros aprovechó un rebote en el área y definió con precisión para establecer el 1-0.
Pese a los intentos del rival, que inquietó en algunos pasajes, apareció la figura de Yair Bonnín con intervenciones decisivas para sostener la ventaja. Antes del descanso, el local volvió a golpear: Servetto capitalizó otra jugada aérea y amplió la diferencia, reflejando la contundencia del equipo en momentos clave.
En el complemento, el Depo no bajó la intensidad y liquidó rápidamente el encuentro. Cosi sacó un potente remate desde media distancia para sellar el 3-0 y desatar la tranquilidad en el estadio Abel Sastre.
Si bien Estudiantes buscó descontar, se encontró con una defensa que respondió y, nuevamente, con la seguridad de Bonnín bajo los tres palos. Con el resultado definido, Madryn manejó los tiempos y celebró un triunfo tan necesario como revitalizador.
De esta manera, el conjunto portuario dejó atrás cinco partidos sin victorias y sumó tres puntos fundamentales, no solo para la tabla sino también para recuperar confianza de cara a lo que viene. En la próxima fecha, recibirá a San Martín de Tucumán con el envión de haber mostrado su mejor versión en lo que va del campeonato.
