Eran las 14:30 del viernes 31 y el viento había rotado, una vez más, ahora con dirección sudeste.
Entonces, el fuego recobró intensidad, agresivo avanzó sobre ruta provincial N°1, la traspasó y comenzó una intensa marcha rumbo a la ruta nacional N°3. ¡Había que impedirlo porque eso significaba nuevos y más importantes problemas!
Allá fuimos. Con todo nuestro esfuerzo, nuestro conocimiento y experiencia. Con nuestro equipamiento y la prestancia de nuestros móviles. Y el trabajo en equipo con otros organismos, fuerzas de seguridad y camaradas bomberos.
El final es conocido: contuvimos el incendio al borde de la ruta. Esta vez le habíamos ganado al fuego.









