Un informe nacional elaborado por SEDRONAR ubica a Chubut entre las jurisdicciones con mayores índices de consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes. Además de liderar las estadísticas de cocaína y éxtasis, la provincia presenta niveles superiores al promedio nacional en alcohol, marihuana y otras drogas. Especialistas advierten sobre el inicio cada vez más temprano del consumo y reclaman fortalecer las políticas preventivas.
La preocupación por el consumo de sustancias entre jóvenes volvió a instalarse durante una jornada de capacitación destinada a docentes de nivel secundario realizada en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Allí, el director del Observatorio de Consumo Problemático de Sustancias Psicoactivas, Enrique Mansilla, analizó los resultados del último estudio nacional de SEDRONAR y alertó sobre la gravedad de la situación en la provincia.
Según explicó el especialista, el informe correspondiente a 2025 refleja que Chubut registra algunos de los indicadores más elevados del país en consumo de alcohol, marihuana, cocaína y bebidas energizantes entre estudiantes secundarios.
Mansilla destacó que los valores provinciales incluso superan a los registrados en distritos con mayor población, como Buenos Aires, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Un estudio con alcance nacional
Los datos corresponden al Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria, elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas de SEDRONAR y difundido en noviembre de 2025. El relevamiento incluyó más de mil establecimientos educativos de todo el país y cuenta con representatividad tanto nacional como provincial.
En el caso de Chubut, la muestra proyectada alcanzó a 29.614 estudiantes. El informe señala que el 78,2% manifestó haber consumido alcohol al menos una vez en su vida, el 25,6% reconoció haber probado marihuana y el 30% declaró haber consumido alguna sustancia psicoactiva. Todos estos porcentajes superan los promedios nacionales.
Las cifras más preocupantes aparecen al analizar las drogas ilícitas. Chubut ocupa el primer lugar del país en prevalencia de consumo de cocaína alguna vez en la vida, con un 7,3%, frente al 4,4% registrado a nivel nacional. También lidera el consumo de éxtasis, con un 3,7%, por encima del promedio argentino del 2,5%.
El estudio además ubica a la provincia en los primeros puestos en consumo de alucinógenos, anfetaminas, metanfetaminas y ketamina.
Cuando se observa el consumo correspondiente a los últimos doce meses, la tendencia se mantiene. La prevalencia de cocaína alcanza el 3,9%, mientras que la de éxtasis llega al 2%, ambas superiores a la media nacional. En conjunto, el consumo de sustancias psicoactivas durante el último año alcanza al 23,5% de los estudiantes chubutenses, siete puntos y medio por encima del promedio del país.
El informe también evidencia un mayor uso de tabaco y cigarrillos electrónicos. El 32,8% de los adolescentes manifestó haber fumado tabaco alguna vez y el 37,9% indicó haber utilizado vapeadores, porcentajes que también superan los registros nacionales.
Una problemática que comienza a edades más tempranas
Más allá de las cifras, Mansilla sostuvo que uno de los aspectos más preocupantes es la disminución de la edad de inicio en el consumo.
De acuerdo con estudios internacionales, el alcohol suele comenzar a consumirse entre los 12 y 13 años; la marihuana, entre los 14 y 15; mientras que el acceso a la cocaína generalmente aparece a partir de los 17 años.
El especialista remarcó que las estrategias públicas no deberían concentrarse únicamente en combatir la oferta de drogas, sino también en fortalecer la prevención, la educación y la reducción de la demanda.
En ese sentido, consideró que los adultos tienen un rol central en la construcción de entornos saludables y sostuvo que el primer ejercicio de reflexión debe surgir desde la propia sociedad adulta.
La capacitación brindada a docentes buscó precisamente ofrecer herramientas para identificar señales de alerta, acompañar a los adolescentes y orientar adecuadamente los casos que requieran intervención especializada.
Docentes reclaman mayor acompañamiento
Durante la jornada surgió una preocupación compartida por muchos educadores: la sensación de enfrentar en soledad situaciones vinculadas al consumo de sustancias.
Según Mansilla, esa percepción también alcanza a parte del personal sanitario y pone de manifiesto la necesidad de mejorar la articulación entre los distintos organismos que intervienen en la problemática.
El director del Observatorio señaló además que los Centros Integrales de Tratamiento atraviesan una fuerte demanda y que, en algunos casos, las personas con trastornos por consumo deben esperar varios meses para acceder a una consulta especializada.
A su entender, este escenario evidencia la importancia de intervenir antes de que los consumos evolucionen hacia situaciones más complejas.
La prevención como eje del trabajo conjunto
La capacitación fue organizada por Pan American Energy y la Asociación Civil Conciencia, con el acompañamiento del Ministerio de Educación de Chubut, la UNPSJB y los municipios de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. La actividad fue declarada de interés provincial y tendrá una segunda instancia el próximo 21 de agosto.
Mansilla destacó que varias instituciones educativas manifestaron interés en recibir nuevas capacitaciones y señaló que la universidad puede acompañar estos procesos mediante programas de extensión.
El objetivo, explicó, es acercar información basada en evidencia científica, generar espacios de diálogo con los estudiantes y promover una mirada que evite tanto la estigmatización como la banalización del consumo.
Finalmente, consideró que el principal desafío consiste en consolidar una red de trabajo integrada por los sistemas de salud y educación, la universidad, las familias y otras organizaciones sociales para abordar de manera coordinada una problemática que continúa creciendo entre los adolescentes.
Fuente:ADNSUR

