La promesa oficial de “menos impuestos” no parece ser para todos. Un análisis de la recaudación del primer trimestre mostró que mientras el impuesto a la riqueza redujo su peso en el total recaudado, la mayor parte de la sociedad sostiene con su trabajo recursos golpeados por el nivel de actividad. A contramano, el FMI exige una reforma que, entre otras cosas, aumente la carga fiscal a monotributistas.
Con un gasto creciendo al 2% real interanual e ingresos cayendo un 0,7% real interanual, el gobierno de Javier Milei mantuvo, en marzo, un resultado primario y fiscal positivo. A su vez, en el primer trimestre del 2025 ambos fueron superavitarios ($4,6 billones y $2,7 billones respectivamente). En este escenario, si se pone la lupa sobre el derrotero de la recaudación tributaria, en el acumulado trimestral, mostró una suba real del 8% aunque compara contra igual periodo del 2024, donde había sido incluso menor que en la pandemia. Sin embargo, es posible advertir que los ingresos se encuentran en niveles históricamente bajos, a la vez que, mientras retrocedió a la mitad del aporte de los más ricos, creció de forma significativa la carga sobre la clase media y baja. A la par, el FMI presiona por una reforma que podría agravar esta situación: menos recursos a provincias y más impuestos a monotributistas.
De esa manera, si bien el gobierno de Javier Milei asumió con la consigna de bajar los impuestos, en los hechos solo redujo lo que pagan los más ricos, sosteniendo una estructura tributaria que profundiza las desigualdades: Bienes Personales (grava la riqueza acumulada) pasó de representar el 1,34% al 0,67% de la recaudación total, una modificación que solo favorece al 1% más rico de la sociedad, mientras que el IVA al consumo afecta a la población de menores ingresos en un momento donde la canasta de alimentos creció 5,9% en un mes, condenando a más personas a la indigencia, y se reimpuso el tributo a la Ganancias para la categoría de asalariados de ingresos medios y altos pero en un momento de creciente deterioro salarial.
Aún en este panorama, en el nuevo acuerdo de endeudamiento con el FMI, tienen entre sus condiciones la implementación de una reforma tributaria que, a diferencia de la promesa impositiva del oficialismo, “facilite la transición de los pequeños contribuyentes al sistema tributario general”, esto implicaría que más de dos millones de trabajadores pasarían a tener una mayor carga fiscal en un momento donde creció en cuentapropismo mientras se destruyeron desde noviembre 2023 más de 190.000 puestos de trabajo registrados.
Menos peso a los ricos, más a los laburantes
La recaudación tributaria en el primer trimestre del 2025 ascendió a $41,3 billones, un incremento en términos reales -considerando el impacto de la inflación- del 8% respecto al acumulado en el primer trimestre de 2024, aunque en dicho período los ingresos tributarios se desplomaron 9% interanual ubicándose, incluso, por debajo de los recaudado en 2020, durante la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, ¿quiénes pagan más impuestos en Argentina hoy? La mitad de lo recaudado a nivel nacional proviene del IVA, un impuesto que afecta más a quienes menos tienen (consumo). Mientras tanto, los impuestos a la riqueza no superan el 3% situación que, por cierto, se mantiene hace al menos dos décadas. En detalle, en el primer trimestre del año, “el IVA, experimentó una mejora real de 3,4% interanual. A su interior, el IVA vinculado al consumo interno creció 11%, mientras que el IVA aduanero cayó 9%, lo que se explica en parte por la derogación a partir de marzo del año pasado de la suspensión de los certificados de exclusión, que incrementaba las percepciones aduaneras”, detalló un informe de la consultora Ecolatina.
Sin embargo, uno de los factores de mayor impacto la recuperación de este 2025, fueron los ingresos provenientes del impuesto a las Ganancias, que crecieron 39% en términos reales. “Esta situación se explica por la recomposición de la cuarta categoría del tributo producto de la aprobación del Paquete Fiscal a mitad del año pasado”, indicaron desde la consultora. En coincidencia, un informe del Espacio de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE), indicó “en 2024 se revirtió la medida de 2023 que eximía del pago a asalariados de ingresos medios y altos. Si bien es justo que los altos ingresos paguen más impuestos esto se hizo en un contexto de fuerte deterioro del salario de los trabajadores” por lo que “el retorno de este impuesto a afectó en la práctica a la clase media y media-alta, mientras que los más ricos de los ricos fueron beneficiados con la reducción del impuesto sobre los Bienes PersonaleS.
El Destape
