La presión inflacionaria sigue golpeando con fuerza en las góndolas. Un relevamiento privado detectó nuevas subas en alimentos entre febrero y marzo, con incrementos que en algunos productos superan el 10%, profundizando el deterioro del poder adquisitivo y la dificultad de muchas familias para sostener el consumo básico.
El informe, elaborado por el Centro de Estudios por la Soberanía Popular Mariano Moreno, analizó los precios publicados online por grandes cadenas de supermercados y advirtió que la escalada alcanza a numerosos productos de consumo cotidiano.
Entre los aumentos más significativos aparece la mayonesa, con una suba del 12,34%, seguida por el queso blanco (+9,65%) y el vino en envase tetra (+9%). También se registraron incrementos en queso duro (+7,17%), carne vacuna (+6,50%), arroz (+6,47%), agua (+5,90%), yogur bebible (+5,45%), huevos (+5,27%) y carne de cerdo (+5,23%).
La tendencia alcista también se refleja en otros productos básicos. La leche subió 4,18%, las gaseosas 4,44%, los jugos en polvo 3,88% y los jugos de fruta 3,61%. En el rubro lácteos, el queso cremoso registró un incremento del 3,46%, mientras que en almacén se detectaron subas en fideos (+1,60%) y legumbres como arvejas (+3,01%), garbanzos (+0,91%) y lentejas (+0,79%).
El relevamiento incluyó más de 50 productos de consumo masivo y se basó en los precios publicados en plataformas digitales de las principales cadenas de supermercados. Este tipo de monitoreo permite advertir las variaciones de precios incluso antes de que se reflejen en los índices oficiales de inflación.
Mientras tanto, el impacto en el consumo ya es evidente. Cada vez más consumidores recurren a promociones, reemplazan marcas tradicionales por opciones más económicas o directamente reducen la cantidad de productos que compran.
En un contexto de ingresos que no logran seguir el ritmo de los precios, la suba constante de los alimentos vuelve a dejar al descubierto una de las principales tensiones de la economía actual: el costo de la comida aumenta mes a mes, mientras el poder de compra de la población sigue perdiendo terreno.
