El consumo de productos lácteos volvió a mostrar señales de retroceso durante 2026, en un contexto de pérdida del poder adquisitivo que continúa afectando a los hogares argentinos. De acuerdo con un relevamiento del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas de leche, yogures y otros derivados cayeron un 1,4% en los primeros cinco meses del año, en comparación con el mismo período de 2025.
Entre los productos más afectados se encuentran los yogures, postres y leches saborizadas, que registraron una baja acumulada del 3,4%, reflejando una contracción en el consumo de alimentos considerados de mayor valor agregado.
Los datos evidencian que, pese a la desaceleración de la inflación destacada por el Gobierno nacional, el consumo masivo continúa mostrando dificultades para recuperarse. En particular, la caída en la demanda de alimentos básicos y de alto valor nutricional vuelve a poner en evidencia el impacto que la pérdida del poder de compra tiene sobre la economía cotidiana de las familias.
El informe del OCLA se suma a otros indicadores que muestran un consumo aún debilitado, en un escenario donde amplios sectores de la población ajustan sus gastos y priorizan la compra de productos esenciales frente al encarecimiento del costo de vida.

