Los jubilados de Puerto Madryn atraviesa una profunda crisis en la atención de la salud de los adultos mayores. Así lo denunció el presidente del Consejo Provincial de Adultos Mayores, Oscar Furci, quien en diálogo con LU17 advirtió que las recientes decisiones adoptadas por PAMI están provocando un colapso del sistema sanitario, dejando a miles de afiliados sin médicos de cabecera, con demoras interminables para acceder a consultas y estudios, y obligando a los jubilados a recurrir masivamente al hospital público.

Según explicó Furci durante la entrevista con LU17, la situación se agravó en las últimas semanas tras la aplicación de nuevas resoluciones nacionales que redujeron las prestaciones, limitaron la cantidad de consultas autorizadas y generaron retrasos en los pagos a clínicas y profesionales.

«Estamos viviendo un momento crítico. Hay médicos que renunciaron, afiliados que quedaron sin médico de cabecera y cada vez es más difícil conseguir un turno», sostuvo.

El dirigente señaló que en Puerto Madryn ya se registraron cinco renuncias de médicos de cabecera, lo que obligó a redistribuir pacientes entre los pocos profesionales que continúan atendiendo, incrementando considerablemente la cantidad de afiliados por cada uno de ellos.

Como consecuencia, conseguir una consulta se volvió una verdadera odisea.

«Yo pedí un turno para mi médica de cabecera y me lo dieron para dentro de 40 días. Si después de eso necesito un estudio, directamente no llego. Estamos hablando de salud, no de un trámite administrativo», lamentó.

El hospital, desbordado

Ante la imposibilidad de acceder a la atención privada mediante PAMI, cada vez más jubilados recurren al Hospital Andrés Ísola, donde, según Furci, la demanda ya comienza a desbordar la capacidad del sistema público.

«Hoy estamos volviendo a hacer cuatro horas de cola para conseguir un turno. En el laboratorio del hospital, más del 60% de las personas que esperaban eran afiliados de PAMI o de SEROS.»

También explicó que muchos afiliados de SEROS recurren al hospital porque no pueden afrontar los coseguros que exige el sistema privado.

Críticas a las decisiones nacionales

Furci fue especialmente duro con las políticas implementadas desde la conducción nacional de PAMI.

Afirmó que la resolución que estableció cupos para las prestaciones médicas terminó por «hacer eclosionar» un sistema que ya venía funcionando con dificultades.

«Le pusieron un límite a las prestaciones para evitar la sobrefacturación, pero terminaron perjudicando al jubilado. Hoy los médicos tienen menos margen para atender y las consecuencias las pagan los afiliados.»

Asimismo cuestionó el valor que reciben los profesionales por cada consulta, situación que también motivó el alejamiento de numerosos médicos.

«Todas las medidas que se toman terminan siendo en contra del jubilado. Nosotros seguimos aportando todos los meses, pero ¿aportamos para qué, si después no recibimos la prestación?»

«Los políticos están pensando en las elecciones y se olvidaron de los jubilados»

En declaraciones a LU17, Furci también cuestionó la falta de respuestas de la dirigencia política. Reveló que el Consejo Provincial de Adultos Mayores envió notas a distintos legisladores nacionales para que intervengan en el conflicto, pero aseguró que hasta el momento no obtuvieron ninguna respuesta.

«Parece que todos se están mirando el ombligo y pensando en mantener su candidatura para las próximas elecciones. De los viejos nadie se acuerda.»

Además aclaró que la Unidad de Gestión Local de PAMI en Puerto Madryn carece de facultades para modificar las decisiones adoptadas desde Buenos Aires.

Buscan reforzar la salud pública

Frente al deterioro del sistema, Furci confirmó que el próximo jueves arribará a Puerto Madryn el secretario de Salud provincial junto a su equipo para analizar medidas que permitan fortalecer la atención en el hospital público.

Entre las alternativas figura la puesta en funcionamiento del sistema de telediagnóstico instalado en el Hospital Modular, una herramienta que nunca llegó a utilizarse y que podría facilitar el acceso a especialistas y aliviar la creciente demanda que hoy soporta el Hospital Andrés Ísola.

«Lo que menos quieren es que el jubilado viva más tiempo»

En uno de los pasajes más contundentes de la entrevista con LU17, Furci expresó su indignación por el estado actual del sistema de atención.

«Cuando una persona va con un problema de salud necesita una solución. Sin embargo, lo único que consigue es más angustia, más espera y más incertidumbre. Da la sensación de que lo que menos quieren es que el jubilado viva más tiempo.»

Las declaraciones reflejan la creciente preocupación de los adultos mayores frente a un sistema que, según denuncian, cada día ofrece menos respuestas y obliga a miles de afiliados a depender de una salud pública que también comienza a mostrar signos de saturación.

error: Este contenido esta protegido