La Federación Argentina de Cardiología (FAC) destaca que las emociones positivas, el encuentro familiar y la conexión social también forman parte de una vida cardiovascularmente saludable. Cómo disfrutar y festejar los partidos sin descuidar el corazón.
El Mundial genera expectativa, ansiedad, nervios y emoción. Durante los partidos, especialmente en instancias decisivas, el corazón puede acelerarse, la presión arterial puede elevarse transitoriamente y el organismo responde con una descarga de adrenalina. Sin embargo, cuando nuestro equipo gana, también aparece otra dimensión de la experiencia emocional: la alegría, el alivio, la risa, el abrazo y el festejo compartido.
Desde la Federación Argentina de Cardiología señalan que la salud cardiovascular no depende únicamente de los valores de presión arterial, colesterol o glucemia. También influyen el descanso, el estrés, los vínculos, el bienestar emocional y los hábitos cotidianos. En ese sentido, vivir momentos de alegría compartida puede ayudar a modular la respuesta al estrés y favorecer una sensación de bienestar.
Durante un partido intenso predomina la activación del sistema nervioso simpático: aumentan la adrenalina y la noradrenalina, se eleva la frecuencia cardíaca y el corazón trabaja con mayor demanda. Pero cuando llega el gol, el triunfo o el final del partido con un resultado favorable, se activan circuitos cerebrales vinculados con la recompensa y el placer, en los que participan neurotransmisores y neuromoduladores como la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.
Las endorfinas se relacionan con la sensación de bienestar y con una menor percepción de tensión. La dopamina participa en los circuitos de recompensa y motivación. La oxitocina, por su parte, se vincula con el contacto afectivo, el abrazo, la confianza y la pertenencia. Por eso, el festejo no es solamente una reacción individual: también es una experiencia social.
“El partido puede generar estrés agudo, pero el festejo compartido puede transformar esa tensión en alivio, alegría y conexión. El corazón también se beneficia de los vínculos, de la risa y de sentirse acompañado”, explican desde la FAC.
Uno de los aspectos más positivos del fútbol es que muchas personas se reúnen con familiares, amigos, vecinos o compañeros de trabajo para compartir los partidos. Esa conexión social tiene un valor importante para la salud. Sentirse acompañado, compartir emociones y pertenecer a una comunidad son factores que ayudan a atravesar mejor el estrés cotidiano.
De todos modos, desde la FAC remarcan que las emociones positivas no reemplazan los tratamientos médicos ni los controles cardiológicos. La alegría no baja el colesterol por sí sola, no cura la hipertensión y no sustituye la medicación indicada. Pero sí forma parte de un concepto más amplio de salud: un corazón sano también necesita vínculos, descanso, movimiento, alimentación adecuada y bienestar emocional.
Recomendaciones para disfrutar y festejar sin descuidar el corazón
- Tomar la medicación habitual, incluso el día del partido.
- Evitar el exceso de alcohol.
- No fumar.
- Moderar el consumo de sal, snacks, frituras y comidas muy abundantes.
- Hidratarse con agua.
- Evitar el exceso de cafeína y no combinarlo con bebidas energizantes.
- Levantarse, caminar y moverse durante el entretiempo o después del partido.
- Consultar de inmediato ante dolor u opresión en el pecho, falta de aire, sudoración fría, mareos, desmayos o palpitaciones intensas y sostenidas.
El mensaje no es vivir el Mundial sin emoción. Todo lo contrario: se trata de alentar, reunirse, disfrutar y festejar, pero con responsabilidad.
Desde la Federación Argentina de Cardiología invitan a vivir los partidos con pasión, con alegría y en comunidad. Que el corazón lata fuerte por nuestro equipo, pero que lata cuidado.
