Desde la cubierta del buque escuela fragata ARA “Libertad”, la Guardiamarina en Comisión Milagros García refleja la esencia de una nueva generación de oficiales de la Marina.

Rumbo a Nueva Orleans (Estados Unidos), con la mirada puesta en el mar que la vio crecer y el sueño de conquistar el cielo naval, la Guardiamarina en Comisión (GUCOM) Milagros García relata cómo la tradición familiar y la vocación de servicio marcaron su camino.

Nacida en Bahía Blanca y criada en Puerto Madryn, su carácter fue moldeado por el viento patagónico y la inmensidad del Mar Argentino, elementos que actuaron como sus primeros instructores. Hoy personifica a una generación de oficiales que entiende el servicio como una forma de vida dinámica y trascendental, más allá de una rutina laboral.

Su educación en la “Escuela de la Costa” y su temprana pasión por el windsurf y la navegación a vela en el Golfo Nuevo no fueron simples pasatiempos. Estas disciplinas le brindaron un profundo entendimiento de la meteorología y una gran resistencia frente a las exigencias del clima, cualidades que luego trasladó con éxito al ámbito naval.

La identidad militar de Milagros se sostiene sobre los pilares de una tradición familiar que conserva con orgullo. Su abuelo, quien alcanzó la jerarquía de Suboficial Mayor de Infantería de Marina, representa el ancla de su vocación. Sus relatos sobre vivencias en la Fuerza, compartidos durante veranos en Mar del Plata entre insignias y monedas militares, sembraron en ella la semilla del servicio.

“Mi abuelo representó mi acercamiento más lindo a la Institución”, recuerda. Aunque falleció mientras ella cursaba el cuarto año en la Escuela Naval Militar (ESNM), su legado permanece intacto. “Antes de iniciar este viaje de instrucción recibí muchas cartas; mi abuela escribió que mi abuelo estaría muy orgulloso de mí”, comenta emocionada.

El legado familiar se completa con su padre, quien realizó el Servicio Militar en Puerto Belgrano, y con uno de sus hermanos, actualmente Cabo Principal. “Uno se siente muy orgulloso de pertenecer a la Armada Argentina; es una emoción que te llena”, enfatiza.

Al ingresar a la ESNM, el deseo de Milagros era navegar. Sin embargo, su paso por las aulas y las cubiertas le abrió un abanico de posibilidades profesionales y allí descubrió su verdadera ambición: la Aviación Naval. Su objetivo es adquirir la destreza técnica del vuelo junto con la capacidad de mando que la Armada exige a sus oficiales.

Su destacado desempeño académico la llevó a la India, donde fue seleccionada para representar al país en el Programa de Intercambio Juvenil 2024 bajo el lema “Una tierra, una familia y un futuro”. Allí convivió con cadetes de Rusia y Estados Unidos, visitando Nueva Delhi, Agra y el emblemático Taj Mahal.

“Fue una experiencia de intercambio cultural única; cada comitiva exponía sus costumbres”, destaca.

Para Milagros, el sentido de pertenencia también se expresa en pequeños grandes momentos, como el izado del pabellón cada mañana o la participación en una jornada de Puertas Abiertas a bordo del destructor ARA “Sarandí”, en su querida Puerto Madryn, antes de zarpar en la fragata.

Su presente en la “Embajadora de los Mares”

La futura oficial de Marina integra los 256 tripulantes de la fragata ARA “Libertad”, que el pasado 11 de abril inició el LIV Viaje de Instrucción, una travesía de aproximadamente 16.000 millas náuticas a lo largo de cinco meses.

Actualmente, su día a día transcurre a bordo del buque escuela —hoy rumbo al puerto estadounidense de Nueva Orleans—, donde la GUCOM García finalizará su formación iniciada en la ESNM.

Como cadete del último año, desarrolla prácticas profesionales vinculadas con la navegación, la formación operativa, la administración del material y la conducción del personal. Milagros integra la promoción 155° del Escalafón Comando Naval y completará su formación junto a los GUCOM de las promociones de Infantería de Marina e Intendencia.

Sus actividades académicas se alternan con guardias y tareas en los diferentes puestos del buque.

“Mi principal expectativa es aprender todo lo que pueda para llegar a mi próximo destino naval con los conocimientos necesarios”, afirma.

Además de los Guardiamarinas en Comisión, la tripulación está integrada por oficiales, suboficiales e invitados del Ejército Argentino, la Fuerza Aérea, la Prefectura Naval, otros institutos de formación militar y representantes de marinas extranjeras.

En esta oportunidad, la fragata visitará nueve puertos en el exterior, donde además de representar al país promoverá el intercambio con otras naciones y fortalecerá vínculos institucionales. Entre sus actividades, participará de los actos conmemorativos por el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos.

La embarcación ya visitó Fortaleza (Brasil) y, luego de Nueva Orleans —del 28 de mayo al 1 de junio—, arribará a Norfolk, Baltimore, Nueva York y Boston (Estados Unidos), para luego continuar hacia Kingston (Jamaica), San Juan (Puerto Rico) y Río de Janeiro (Brasil).

En Nueva Orleans, la fragata participará del “Sail 250”, un destacado encuentro náutico internacional que reunirá grandes veleros y buques representativos de distintas Armadas del mundo.

Durante la navegación, antes de arribar a Estados Unidos, la fragata apagó ambos motores principales, desplegó todas sus velas y realizó la tradicional práctica marinera de navegación a vela pura. Con el impulso de vientos tropicales sostenidos del sector Este, desplegó la totalidad de sus velas —15 cuadras, 5 foques, 6 stays y 1 cangreja— para alcanzar mayores velocidades, mientras participa de la regata “Boston Teapot”.

Este tipo de adiestramiento permite que los GUCOM se familiaricen con el antiguo arte de la navegación y profundicen su conocimiento del mar. En cuanto a la competencia, el trabajo en equipo y el compromiso de toda la tripulación están enfocados en obtener las mejores marcas, en una regata en la que el buque escuela ya conquistó 10 premios a lo largo de su historia.

Para la GUCOM García, “ser parte de la Armada significa compartir un profundo amor por la Patria”. Con el horizonte del egreso cada vez más cerca y el sueño de un futuro en la cabina de un avión, la trayectoria de Milagros refleja la continuidad de los valores institucionales, combinando la herencia del pasado con la excelencia profesional del mañana.

error: Este contenido esta protegido