Deportivo Madryn volvió a dar una muestra de carácter en la Primera Nacional. A pesar de sufrir dos expulsiones, el Aurinegro resistió en Floresta y se llevó un valioso empate 0-0 frente a All Boys, resultado que lo deja a un paso de clasificarse para disputar la gran final por el primer ascenso.
El cierre de la fecha 32 de la Zona A tenía todos los condimentos. El equipo de Leandro Gracián se quedó con diez jugadores a los 40 minutos de la primera mitad por la expulsión de Germán “Tanque” Rivero. Como si fuera poco, en el complemento el árbitro Ariel Penel echó a Agustín Sosa, dejando al Depo con apenas nueve hombres para afrontar los últimos minutos.
Lejos de resignarse, Madryn se aferró al sacrificio colectivo. Con el corazón como principal recurso, defendió cada pelota y soportó los intentos de un All Boys que nunca pudo doblegar la resistencia visitante. Yair Bonnín respondió seguro cuando lo exigieron y la defensa, con un esfuerzo enorme, despejó todo lo que cayó en el área.
En ataque, la ocasión más clara había llegado en el inicio, cuando un córner de Nazareno Solís casi termina en gol tras una intervención de Rivero. Luego, la batalla se jugó en el mediocampo y en el terreno físico, donde Diego Crego se transformó en símbolo del sacrificio.
El pitazo final se celebró como un triunfo. El punto, conseguido en condiciones extremas, acerca a Deportivo Madryn a un objetivo histórico: la final por el primer ascenso.
El panorama ahora es claro: si Atlanta no gana el viernes en su visita a Gimnasia y Tiro, el Aurinegro tendrá la chance de asegurarse la clasificación el domingo, cuando enfrente a Arsenal. Incluso si los resultados no acompañan, una victoria propia obligaría al Bohemio a una hazaña goleadora.
Deportivo Madryn demostró que está listo para dar pelea hasta el final. Con coraje, orden y determinación, el sueño del ascenso está más vivo que nunca.






