Es muy común y a veces no se le da la importancia necesaria, pero el dolor de pecho suele ser la primera y más frecuente señal, aunque no la única, de la aparición de un infarto de miocardio. Por este motivo, la Federación Argentina de Cardiología (FAC) lanza una campaña a nivel nacional para ayudar a las personas a comprender esta dolencia y alentar a los profesionales de la salud a generar conciencia entre la población.

Habitualmente el dolor de pecho suele ser de tipo opresivo en el centro del pecho, como un peso sobre el tórax, pudiéndose irradiar a los brazos o el cuello, o a veces al mentón (maxilar inferior). También puede acompañarse de falta de aire y / o transpiración.

El Dr. Walter Quiroga Castro (MP 21604), cardiólogo y miembro de la FAC, señala que “frente a estos síntomas es importante concurrir a una guardia médica. Cada minuto que pasa cuenta”. Según la evidencia científica, los pacientes que consultan en la primera hora de dolor de pecho tienen una mortalidad cercana al 1% y los que consultan después de las 12 horas la mortalidad se acerca al 10 %, o sea que la mortalidad de los que consultaron en la primera hora es 10 veces menor.

Para revertir esta situación, desde la FAC advierten que no solamente es necesario generar conciencia en la población, sino también el trabajo conjunto de todos los profesionales de la cardiología. “Es importante darle un momento en cada consulta a explicar este tema a los pacientes. Indagar sobre sus conocimientos y dudas para así asesorarlos. Con una simple conversación podemos lograr un alto impacto y hacer que la mortalidad por infarto disminuya”, dice Quiroga Castro.

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