El consumo de carne vacuna volvió a caer en agosto y se mantiene entre los niveles más bajos de la historia. En los primeros ocho meses de 2026, el abastecimiento destinado al mercado interno disminuyó 11,3% interanual, mientras las exportaciones crecieron 6,5%.
Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), entre enero y agosto se consumieron 1,377 millones de toneladas res con hueso, unas 175.600 toneladas menos que en el mismo período de 2025.
La caída también se refleja en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en agosto en 46 kilos por persona al año, un 9,5% menos que un año atrás. En concreto, representa casi 5 kilos menos por habitante.
Menor oferta y más exportaciones
Mientras el mercado interno recibió menos carne, las exportaciones aumentaron 6,5% y alcanzaron las 567.400 toneladas. El crecimiento estuvo impulsado, entre otros factores, por mayores ventas a Estados Unidos tras la ampliación de la cuota otorgada a fines de 2025.
A esto se suma una menor producción. Entre enero y agosto se produjeron 1,944 millones de toneladas, un 6,8% menos que en 2025.
En agosto, la faena cayó 12,9% interanual, con 1,011 millones de cabezas. La menor cantidad de animales enviados a los frigoríficos profundizó la reducción de la oferta.
La carne sigue cara
La menor oferta también impactó sobre el precio de la hacienda. En agosto, el valor promedio en Cañuelas alcanzó los $3.833,7 por kilo vivo, con una suba interanual del 46% nominal y del 13,8% en términos reales.
Así, mientras las exportaciones avanzan y la producción se reduce, el consumo interno continúa retrocediendo. Los argentinos comen cada vez menos carne vacuna, sin que por ahora aparezca un piso para la caída.

