Unas 6,4 millones de familias argentinas atraviesan algún tipo de déficit habitacional, de acuerdo con un relevamiento del Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).
Dentro de ese universo, cerca de 687 mil hogares necesitan la construcción de una vivienda nueva desde cero para poder resolver su situación habitacional. El escenario adquiere especial gravedad en algunas provincias: Formosa, Chaco y Santiago del Estero concentran más del 55% de los hogares con necesidades habitacionales no cubiertas.
El déficit no se limita a la falta de viviendas. Una parte significativa de los hogares presenta problemas vinculados con la calidad de las construcciones, situaciones de hacinamiento crítico y dificultades para acceder a servicios esenciales, como agua potable, cloacas, energía eléctrica o infraestructura adecuada.
Los datos reflejan así una problemática que combina la insuficiencia de nuevas unidades habitacionales con el deterioro y las condiciones precarias de parte del parque existente, y que afecta de manera desigual a las distintas regiones del país.
