El 89% de los llamados “arrepentidos libertarios” considera que el ajuste no valió la pena y el 91% cree que las políticas del Gobierno perjudican a los sectores más vulnerables. El malestar se concentra especialmente entre los sectores populares y las personas con menor nivel educativo.
Una parte significativa del electorado que llevó a Javier Milei a la Presidencia en 2023 comenzó a tomar distancia de su Gobierno. Según una encuesta nacional de la consultora QSocial, el 31% de quienes votaron al actual mandatario en la primera vuelta hoy desaprueba su gestión. Ese segmento representa el 12% del electorado nacional y reúne a quienes el estudio denomina “arrepentidos libertarios”.
La medición fue realizada en julio de 2026 sobre 1.539 casos y muestra un cambio que va más allá de la caída en la aprobación presidencial: evidencia un creciente desencanto entre votantes que en 2023 habían depositado sus expectativas en el proyecto libertario.
El ajuste, principal motivo del desencanto
Uno de los datos más significativos del estudio aparece al analizar quiénes integran ese grupo. El 31% de los arrepentidos tiene hasta el nivel primario completo, lo que marca una mayor presencia de sectores populares y personas con menor nivel educativo.
Pero el dato más contundente surge al consultar sobre los efectos de las políticas económicas. El 91% considera que Milei perjudica a los sectores vulnerables y el 89% sostiene que el ajuste “no valió la pena”.
De esta manera, el malestar parece estar vinculado principalmente con los resultados concretos de la gestión y no solamente con el estilo confrontativo del Presidente. Para QSocial, el tono de Milei ya era conocido por sus votantes al momento de la elección de 2023. Lo que habría cambiado es la percepción sobre el impacto de sus medidas y sobre las expectativas que acompañaron aquel voto.
El rechazo también se refleja en las perspectivas electorales. El 62% de los arrepentidos considera que un nuevo triunfo de Milei sería peor para el país que una victoria del peronismo. Es decir, una mayoría de quienes alguna vez respaldaron al libertario no solo evalúa negativamente su gestión, sino que tampoco ve con buenos ojos la continuidad de su proyecto.
El peronismo aparece como una alternativa
El corrimiento del voto libertario también comienza a traducirse en posibles opciones electorales. Entre los arrepentidos, el peronismo registra un 40% de apertura total. Sergio Massa alcanza el 40% y Axel Kicillof llega al 35%.
Al mismo tiempo, apenas el 25% rechaza explícitamente un eventual regreso del peronismo, un dato que muestra que el espacio conserva capacidad para captar parte del electorado que se alejó de Milei.
El centro también aparece como una alternativa, aunque con menor nivel de aceptación: alcanza el 27% de apertura. Dentro de ese espacio, Mauricio Macri registra un 27% y Patricia Bullrich, un 25%.
Los resultados sugieren que el voto que se desilusionó con Milei todavía no tiene un destino definido. El peronismo aparece como una de las principales opciones, pero también existe espacio para alternativas de centro y para otros sectores opositores.
Más que un simple descenso en los niveles de aprobación, la encuesta expone una posible transformación del mapa electoral: una porción del electorado que fue decisiva para el triunfo de Milei comienza a cuestionar el costo del ajuste y a buscar nuevas opciones políticas.

