El arranque de 2026 volvió a golpear el bolsillo de los argentinos. En el marco de la gestión de Javier Milei, los precios comenzaron el año con subas generalizadas que en algunos rubros ya superan el 4%, confirmando que el ajuste de fin de 2025 sigue trasladándose al consumo diario.
Durante la primera semana de enero, los alimentos volvieron a empujar la inflación. Los consumidos dentro del hogar subieron 0,5% y, al sumar los gastos fuera de casa, el rubro podría cerrar el mes con un incremento cercano al 2,3%. Carnes, lácteos y productos básicos mostraron aumentos desparejos, con fuertes subas en pollo y quesos, mientras que frutas registraron bajas y las verduras una leve recuperación.
El impacto más fuerte se dio en los servicios: el transporte subterráneo aumentó 4,4%, seguido por espectáculos, cine y entretenimiento. Estos ajustes refuerzan la presión sobre los ingresos, que siguen perdiendo frente a los precios.
Con este panorama, la inflación de enero se proyecta en torno al 2,2%. Aunque algunos rubros muestran cierta moderación, la tendencia general sigue siendo clara: el año arrancó sin respiro para el poder adquisitivo.
