Las principales consultoras privadas anticipan que la inflación de noviembre volvió a mostrar resistencia y no aflojó, empujada por fuertes incrementos en alimentos y por el descongelamiento de tarifas que el Gobierno habilitó después de las elecciones. Así surge de un relevamiento realizado por El Destape entre firmas privadas durante los últimos días del mes.
De acuerdo con los cálculos preliminares, la variación de precios fue de 2,3% para LCG, 2,3% para Analytica, 2,3% para FIEL, 2,4% para Sarandí y 2,5% para EcoGo.

Si estos números se confirman, noviembre igualará el 2,3% de octubre y sellará seis meses consecutivos sin ningún retroceso inflacionario, con una escalada sostenida desde el 1,5% registrado en mayo. El INDEC difundirá el valor oficial el próximo miércoles 12 de diciembre.

Se trata de un resultado especialmente adverso para el Gobierno: pese a la marcada baja de la inflación desde principios de 2024, la administración de Javier Milei no logra retornar al rango de 1,5% mensual, y mucho menos cumplir su promesa de llevar el IPC por debajo del 1% durante este año.

Además, todo indica que la inflación quedará prácticamente clavada en los niveles del año pasado: noviembre de 2024 había marcado un 2,4%. Tampoco se verificará la típica desaceleración de noviembre, previa a un diciembre que tradicionalmente viene acompañado de nuevos aumentos estacionales. Esta vez, además, a los factores de las fiestas y el aguinaldo se suman ajustes fuertes en transporte y energía.


Alimentos y tarifas: los motores del nuevo avance de precios

Para las consultoras, los dos grandes elementos que sostuvieron la inflación de noviembre fueron los incrementos en alimentos y bebidas y las subas de los precios regulados.

En el apartado de alimentos, los privados estiman un aumento superior al 3%. LCG señaló que, en las últimas cuatro semanas, el rubro trepó 3,3%, con los lácteos y huevos a la cabeza (5,9%) y las carnes con un 3,9%. EcoGo, por su lado, calculó un alza del 2,9%, también por encima de la media general.

“Fue un mes caliente en materia de alimentos, impulsado principalmente por la carne y algunos frutos, sobre todo los cítricos”, afirmó Sergio Chouza, titular de Sarandí.

Simultáneamente, las tarifas avanzaron por encima del promedio general, con el transporte como protagonista. A los aumentos mensuales habituales de los colectivos de CABA y el conurbano (4,1%) se les sumó un fuerte ajuste del 9,7% en las líneas nacionales que cruzan la General Paz o el Riachuelo.

Los precios regulados también recibieron el impacto de las subas en electricidad y gas: tras la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista a fines de octubre, el Gobierno aplicó incrementos cercanos al 3,5% en ambos servicios durante noviembre, con impacto directo sobre la mayoría de las actividades económicas.

En consecuencia, para EcoGo, el rubro “vivienda” creció 3% en el mes. “Los aumentos regulados en colectivos mantienen un piso elevado en transporte y además hubo dos subas en combustibles”, recordó Chouza, resaltando el incremento en los impuestos a los combustibles y los biocombustibles.


Un descongelamiento post electoral que recalienta la economía

A estos aumentos sectoriales se suma otro componente: el intento del equipo económico por aflojar parcialmente el ajuste macro. Esto incluyó bajas de tasas de interés por unos 8 puntos, flexibilización de encajes y, sobre todo, la liberación de unos 5 billones de pesos en la licitación del 29 de octubre.

En resumen, lo que dejó noviembre fue un descongelamiento post electoral que impidió cualquier freno en la suba de precios. Y la dinámica podría continuar más allá de diciembre, si el Gobierno avanza con la “normalización controlada” del tipo de cambio y demás variables habilitadas tras su triunfo en las urnas.

Fuente: El Destape

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