Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda expone una realidad preocupante para los adultos mayores: más de 27.000 jubilados tuvieron que regresar al mercado laboral y alrededor de 1,3 millones mantienen deudas con entidades de crédito no bancarias.
Los datos reflejan el creciente deterioro de las condiciones económicas de un sector particularmente vulnerable de la sociedad. Para miles de jubilados, los ingresos previsionales ya no alcanzarían para cubrir las necesidades básicas, obligándolos a buscar nuevamente una fuente de trabajo pese a haber alcanzado la edad jubilatoria.
A esta situación se suma el fuerte nivel de endeudamiento. Según el informe, cerca de 1,3 millones de jubilados recurren a créditos otorgados por entidades no bancarias, una herramienta que, en muchos casos, se convierte en una forma de afrontar gastos cotidianos cuando los ingresos no alcanzan.
El escenario plantea un serio interrogante sobre el poder adquisitivo de las jubilaciones y las condiciones de vida de los adultos mayores en el actual contexto económico argentino. Volver a trabajar después de la jubilación y asumir nuevas deudas para sostener los gastos básicos son señales de una situación que merece especial atención.
En la Argentina de Javier Milei, los jubilados aparecen así entre los sectores más castigados por la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes. Detrás de cada cifra hay historias de adultos mayores que, después de décadas de trabajo, se ven obligados a continuar trabajando o a endeudarse para sostener su vida cotidiana.

