Un equipo integrado por paleontólogos/as del IPGP y del CIAHN Atacama (Chile), realizó un análisis exhaustivo del esqueleto de Kawas benegasorum, una especie extinta encontrada en Península Valdés
Kawas benegasorum, foca extinta que habitó la costa de la Patagonia argentina hace entre 9 y 10 millones de años. Ilustración: Guilherme Gehr
Afloramientos de la Formación Puerto Madryn en el área de Punta Buenos Aires y San Román, en la provincia de Chubut, Argentina, donde se encontró el fósil de Kawas benegasorum. Fotografía: Mónica Buono
Restos óseos de peces preservados en la región abdominal de Kawas benegasorum, correspondientes a su contenido estomacal fosilizado. Fotografía: Dario Podesta.
Restos óseos de peces preservados en la región abdominal de Kawas benegasorum, correspondientes a su contenido estomacal fosilizado. Fotografía: Dario Podesta.
Un grupo de especialistas del CENPAT, junto a una colega de Chile, redescribieron los restos de Kawas benegasorum, una foca extinta de la Formación Puerto Madryn (Mioceno Tardío), que representa el registro más completo de focas para la Argentina. Lo destacable de este ejemplar, es que fue hallado en la década del 90 en Punta San Román, Península Valdés, en un muy buen estado de preservación y con parte del contenido estomacal, lo que permite conocer de qué se alimentaban estos animales que habitaron la región hace unos 10 millones de años.
El trabajo fue realizado por Felipe Busker, Mónica Buono y José Cuitiño del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP-CONICET), Néstor García, del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) y lideró el trabajo Ana Valenzuela-Toro, del Centro de Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama (CIAHN Atacama).
Aunque esta especie ya había sido descrita en el año 2001, su anatomía y su contenido estomacal no habían sido estudiados en profundidad. Por eso, los especialistas realizaron una nueva descripción del esqueleto, analizaron sus dientes y el contenido estomacal encontrado.
“En Argentina, al día de hoy, solo hay tres registros de focas en todo el país y este es, por lejos, el más completo. Entonces, lo ponemos en valor haciendo una nueva descripción completa y detallada del mejor material de foca que hay en el país, y no solo haciendo un reanálisis de su posición filogenética, sino también realizando una descripción anatómica minuciosa, incluyendo información inédita sobre la dentición, con figuras detalladas y un análisis exhaustivo del contenido estomacal”, explica Busker.
En el estudio del contenido estomacal, los/as investigadores/as identificaron y analizaron los restos de peces preservados junto al esqueleto de la foca para reconstruir su dieta y obtener información sobre sus hábitos de alimentación. Según lo descrito, este ejemplar se alimentaba de peces como lenguados, merluzas y peces escorpión. Esto revela que Kawas benegasorum era un predador piscívoro oportunista: “Es importante detallar que el contenido estomacal son fragmentos de huesos semidigeridos y con una destrucción química y física, por lo tanto determinar de qué especie se trata se vuelve complejo. Entonces los especímenes se llegan a determinar hasta niveles taxonómicos altos, por ejemplo a nivel familia. La información que nos aportó es que hay restos de peces tanto costeros como de aguas más profundas, y que el tipo de dieta que se vio en Kawas es muy similar a la de los lobos marinos sudamericanos y de los machos de la focas elefantes modernos que habitan esta zona, por lo que estamos viendo una convergencia en el tipo de dieta que elegían estos pinnípedos en esta zona de Sudamérica”, agrega Busker.
En cuanto a su fisonomía, los paleontólogos lograron establecer que Kawas benegasorum tenía una longitud corporal estimada de entre 1,9 y 2,2 metros. Al mismo tiempo, el estudio de la dentadura y del esqueleto mostró rasgos compartidos por los dos principales grupos de focas: Phocinae (solo distribuidas en el hemisferio norte) y Monachinae (presentes principalmente en el hemisferio sur en la actualidad). Esto significa que algunos fósiles, como Kawas benegasorum, tienen una combinación de caracteres de distintos grupos y es difícil ubicarlos en un árbol filogenético, dado que distintos tipos de análisis resuelven diferentes posiciones. Sumado a la falta de partes del esqueleto claves para realizar análisis filogenéticos (por ejemplo, el cráneo), resulta difícil resolver las relaciones de parentesco de Kawas con exactitud. “Creemos que la importancia de Kawas radica en su antigüedad y en el lugar donde fue hallado, dado que se conocen muy pocos restos de focas en Patagonia, además de su preservación excepcional, que incluye restos de contenido estomacal. La información recabada en este estudio permite comparar los hábitos alimentarios de los animales que habitaron la región hace aproximadamente 10 millones de años con los de sus grupos emparentados actuales. De esta manera, es posible conocer mejor la evolución de sus dietas y comprender los cambios en sus estrategias de alimentación a lo largo del tiempo. Hoy en día, casi no hay fósiles de focas en Chubut, y el hallazgo de una foca es relevante para explicar la historia evolutiva del grupo y su historia en América del Sur”, finaliza el paleontólogo del CENPAT.

