La aerolínea low cost Flybondi suspendió 125 vuelos por “cuestiones operativas y de disponibilidad de flota”, una situación que alteró la programación prevista y generó serias complicaciones para miles de pasajeros en distintos puntos del país.
Por segundo verano consecutivo, la compañía volvió a quedar en el centro de las críticas. A pesar de haber anunciado meses atrás la incorporación de nuevas aeronaves, se registró una sucesión de demoras, reprogramaciones y cancelaciones que impactaron de lleno en plena temporada turística.
De acuerdo con un relevamiento realizado por especialistas en aeronavegación, cerca de 20 mil personas se vieron perjudicadas por las cancelaciones acumuladas en los últimos cinco días. La empresa reconoció que en ese período debió suspender más de un centenar de vuelos, profundizando el malestar entre los usuarios.
No se trata de un hecho aislado. Hace poco más de un año, la aerolínea había reprogramado 71 vuelos durante el período comprendido entre Navidad y Año Nuevo, una situación que ya había generado inconvenientes similares y fuertes reclamos por parte de los pasajeros.
