El chofer de remis de Puerto Madryn, Miguel Ríos, cuestionó la demora en la regulación de las aplicaciones de transporte y advirtió sobre la fuerte caída en la actividad de los servicios tradicionales.
En diálogo con LU17, Ríos sostuvo que la presentación de un amparo judicial mantiene al sector en un escenario de incertidumbre. “Seguimos en un limbo. Los coches de las aplicaciones siguen trabajando, entre comillas, ilegalmente, y nosotros, como autos habilitados, estamos acá esperando para un viaje”, señaló.
El trabajador remarcó que los conductores de las plataformas también necesitan reglas claras para desarrollar su actividad. “Ellos quieren trabajar bajo un marco legal que los regularice. Eso se tiene que terminar de una vez por todas”, afirmó.
Ríos defendió la necesidad de establecer una regulación y un cupo para los vehículos que trabajen mediante aplicaciones. “La regulación no favorece a un sector o al otro. Lo que hace es ordenar la cantidad de vehículos que trabajan en la ciudad”, explicó.
Además, destacó que durante la última semana se realizaron pruebas con Uber y Didi y aseguró que ambas plataformas “están funcionando muy bien”. “La gente elige las aplicaciones para viajar y tenemos que entender esa realidad”, sostuvo.
Por último, aseguró que la recaudación diaria de los remiseros cayó entre un 60 y un 70 por ciento y cuestionó los aumentos tarifarios. “Lo único que hacen es seguir achicando el mercado”, concluyó.

