En noviembre, el índice marcó 2,5% y ya acumula 27,9% en el año, mientras la medición interanual vuelve a subir por primera vez en 2025.
La política económica del presidente Javier Milei vuelve a quedar en el centro de las críticas luego de que el INDEC confirmara que la inflación de noviembre alcanzó el 2,5% mensual, acumulando un 27,9% en lo que va del año. A pesar del relato oficial que insiste en una “desaceleración sostenida”, los números muestran el fenómeno contrario: por primera vez en 2025, la medición interanual volvió a crecer, trepando al 31,4%.
Los incrementos estuvieron impulsados principalmente por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró un 3,4% en noviembre, seguida por Transporte, con un 3%. La división con mayor impacto en el costo de vida fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, una categoría que golpea directamente al bolsillo de los sectores populares y expone la fragilidad del poder adquisitivo.
En contraste, las menores subas se registraron en Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,1%) y Prendas de vestir y calzado (0,5%). A nivel de categorías, los precios regulados encabezaron los aumentos con un 2,9%, evidenciando que la liberación tarifaria y los ajustes en servicios públicos siguen presionando sobre la inflación. Le siguieron el IPC núcleo (2,6%) y los estacionales (0,4%).
Pese a los discursos oficiales, las consultoras privadas ya advertían esta tendencia. Firmas como LCG, Analytica, FIEL, Sarandí y EcoGo ubicaron la inflación del mes entre 2,3% y 2,5%, anticipando lo que finalmente confirmó el organismo estadístico.
Los aumentos más significativos respondieron a las divisiones de Vivienda y servicios básicos, Alimentos y bebidas, Transporte, Restaurantes y hoteles y Recreación y cultura, que en conjunto explicaron más del 70% del alza general.
Un dato incómodo para el Gobierno
El regreso de la inflación interanual al sendero ascendente golpea el principal argumento del Gobierno, que había prometido una estabilización progresiva. En un contexto de salarios deprimidos, tarifas en alza y una economía que no muestra signos claros de recuperación, las cifras de noviembre vuelven a poner en evidencia los límites del programa económico de Milei.
