A cuatro meses de la entrada en vigencia de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, los primeros indicadores muestran un escenario contrario a las promesas oficiales. Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), se perdieron 36.000 empleos formales y cerraron 6.905 empresas en todo el país.
La denominada Ley de Modernización Laboral comenzó a regir en marzo de 2026 con el objetivo anunciado por el Gobierno de dinamizar la contratación registrada y promover la creación de empresas. Sin embargo, de acuerdo con el primer Monitor de la Reforma Laboral elaborado por el IAG, los resultados registrados durante sus primeros cuatro meses muestran una tendencia negativa en el mercado laboral y en el entramado productivo.
El deterioro del empleo formal no se limita al período posterior a la sanción de la reforma. El informe señala que el empleo privado registrado acumula 13 meses consecutivos de caída, con una pérdida total de 241.200 puestos de trabajo desde noviembre de 2023, cuando comenzó la gestión de Milei.
Menos empleo formal y más informalidad
Uno de los datos que expone el informe es la caída de la incorporación de trabajadores al mercado registrado. La tasa de entrada al empleo formal descendió hasta el 1,6% del total de ocupados, mientras que la informalidad alcanzó el 45%, el nivel más elevado de la serie histórica de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
En paralelo, la desocupación se ubicó en 7,9% y la subocupación llegó al 11,5%. El IAG estima que más de 6 millones de personas trabajan actualmente en la informalidad y que durante el último año ese universo incorporó alrededor de 348.000 trabajadores, principalmente mediante el crecimiento del cuentapropismo.
Casi 7 mil empresas cerraron en apenas cuatro meses
El retroceso también se refleja en la cantidad de empresas. Durante los primeros cuatro meses de vigencia de la reforma laboral, 6.905 firmas dejaron de operar, mientras que solamente en el último mes relevado se contabilizaron 709 cierres.
Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, el número asciende a 31.342 empresas cerradas en todo el país. El impacto fue particularmente significativo entre las pequeñas y medianas empresas: el 47% de los cierres correspondió a unidades productivas de hasta 100 trabajadores.
Los sectores con mayores reducciones netas fueron comercio, transporte y almacenamiento e industria, mientras que el cierre de establecimientos alcanzó a 23 de las 24 jurisdicciones del país, según el relevamiento.
Una reforma que todavía no muestra los resultados prometidos
El balance presentado por el IAG pone en cuestión uno de los principales argumentos utilizados por el Gobierno para impulsar la reforma: que una mayor flexibilización de las condiciones de contratación permitiría generar más empleo registrado.
Entre las herramientas incorporadas por la normativa se encuentran la ampliación de los períodos de prueba y el denominado banco de horas. Sin embargo, el organismo sostiene que estas modificaciones no se tradujeron, durante los primeros cuatro meses analizados, en un incentivo suficiente para incrementar las contrataciones formales.
Así, los primeros datos disponibles de la reforma laboral muestran una combinación de pérdida de empleo registrado, cierre de empresas y aumento de la informalidad, en un escenario que se distancia de las expectativas planteadas por el Gobierno al defender la iniciativa.
Fuente: Infosiberia

