En un plenario conjunto, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores resolvieron parar el día que el Congreso trate el proyecto, ratificaron marchas en Córdoba (5/2) y Rosario (10/2), y se suman a la movilización #7F en Plaza de Mayo.

La CTA Autónoma conducida por Hugo “Cachorro” Godoy y la CTA de los Trabajadores liderada por Hugo Yasky resolvieroneste martes en un plenario conjunto convocar a un paro nacional con movilización el día en que comience a tratarse en el Congreso Nacional el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei. La medida podría concretarse el 11 de febrero, fecha elegida por el oficialismo para debatir el proyecto en el recinto.

La medida de fuerza, que se activará específicamente cuando inicie el debate parlamentario de la iniciativa, forma parte del plan de lucha que ambas centrales vienen impulsando contra lo que califican como una «reforma regresiva» que busca precarizar el empleo y eliminar derechos históricos de los trabajadores.

Previo al paro nacional, las CTA ratificaron convocatorias regionales para federalizar la resistencia: el próximo 5 de febrero se movilizarán en la ciudad de Córdoba, y el 10 de febrero en Rosario. Además, este viernes 6 de febrero realizarán una conferencia de prensa en Santa Fe junto a las tres centrales sindicales, con presencia de dirigentes nacionales.

Las organizaciones también anunciaron su adhesión a la marcha a Plaza de Mayo del 7 de febrero, bajo la consigna #7Antifascista, Antirracista y Antiimperialista, una convocatoria amplia del campo popular contra el avance del autoritarismo, el odio y las políticas de ajuste.

Reforma laboral: «Un intento de regresión brutal»

Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la CTA Autónoma, calificó el proyecto como “un ataque directo a los derechos de todo nuestro pueblo y un golpe a la democracia misma”. “No se trata de ninguna ‘modernización’, sino de un intento de regresión brutal que pretende retroceder las condiciones laborales al siglo XIX: eliminar conquistas históricas como las vacaciones pagas, el descanso semanal, la indemnización, la jornada de 8 horas y las garantías mínimas de protección”, advirtió. Godoy agregó que la reforma busca “maniatar al movimiento sindical” para imponer un modelo de ajuste y pérdida de derechos, y llamó a responder con “más unidad, organización y lucha”.

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