El pedido fue realizado por la Defensa Pública para que Ricardo Franco pudiera salir del establecimiento carcelario y participar del festejo, que se realizaría en el domicilio donde cumple arresto domiciliario otra de las imputadas. La Fiscalía se opuso y la jueza María Inés Bartels rechazó la solicitud.
Un hombre detenido preventivamente y acusado, junto a su hijo y su pareja, por un homicidio agravado ocurrido en Puerto Madryn, pidió autorización para salir del establecimiento carcelario y asistir al cumpleaños de 15 de su hija. El festejo pretendía realizarse en el domicilio donde actualmente cumple arresto domiciliario la madre de la adolescente, también imputada en la misma causa.
El pedido fue presentado por la defensora pública María Laura Martensen, quien planteó que se trataba de una salida excepcional y que resultaba especialmente significativa para su asistido y para su hija. “Mi asistido se encuentra privado de su libertad, preventivamente, desde hace aproximadamente dos años, resultando entonces significativamente importante para ambos la concesión del permiso solicitado”, sostuvo la defensora.
La funcionaria del Ministerio Público Fiscal Melina Leiva se opuso al pedido. Señaló que el festejo se realizaría en el domicilio donde cumple arresto domiciliario una de las coimputadas y que tanto ella como el hombre cuya salida se solicitaba se encuentran acusados en la misma causa. “La coimputada quiere hacer el festejo donde solicita salir el detenido, ambos están acusados en la misma causa”, planteó la representante de la Fiscalía.
Finalmente, la jueza María Inés Bartels rechazó la solicitud. La magistrada señaló que el domicilio donde pretendía realizarse el festejo es, al mismo tiempo, el lugar donde una de las imputadas cumple arresto domiciliario, y remarcó que esa medida implica restricciones incompatibles con la realización de una celebración de esas características. “No se va a autorizar la salida”,

