Mientras directivos de Salud señalaron un “sabotaje” por parte de trabajadores del lugar para echar a perder las vacunas; ayer el Fiscal Báez señaló que empleados de técnica del Hospital ya habían advertido que se controlara el motor porque no estaba funcionando bien. “Si hubieran querido dañar la totalidad de las vacunas, hubieran apagado los dos motores y no solamente uno”, analizó.
Técnicos del Hospital ya habían advertido que el motor de la cámara de frío no funcionaba correctamente
El pasado 9 de septiembre por la tarde el fiscal de turno, Mauricio Gaibor, recibió una llamada de la parte de Legales del Hospital desde donde informaron la irregularidad en uno de los motores de la cámara de frío, donde se almacenan las vacunas. Allí el fiscal mandó a personal de Criminalística para que estudie la escena. Fue primicia de EL CHUBUT, que publicó el peligro que corrían las 30 mil vacunas que allí se almacenaban cuando se afectó la temperatura de la cámara de frío.
El Ministro de Salud, Fabián Puratich, habló de un “sabotaje” intencional y estimó que podría tratarse por temas políticos relacionados a su candidatura. En sintonía, el director del Hospital, Mauricio Lucero, aseguró que se trató de un “acto intencional”, como conclusión “una vez que hacemos la investigación interna y tratamos de descartar con el servicio técnico que no hay falla técnica”.
Sin embargo, Daniel Báez, Jefe de Fiscales del Ministerio Público Fiscal, echó a tierra los dichos de Lucero al confirmar lo contrario: “No es menor el detalle, que la gente de técnica del Hospital ya había advertido que se controlara porque ese motor no estaba funcionando bien”.
Asimismo, desde Fiscalía aún esperan por parte del directorio del Hospital el informe del total de las vacunas y el personal que tiene acceso al lugar para avanzar con la investigación. “Hemos pedido un inventario de la totalidad de vacunas que había. Y todavía no nos han respondido. Hemos pedido el listado del personal que accede a ese lugar; todavía no hemos tenido novedades al respecto. Hay una serie de datos que nos faltan”, reclamó.
INVESTIGACION DEL MOTOR
Lo que trabaja la Brigada de Investigación, junto a la Comisaría Segunda, es que “efectivamente ese lugar se encuentra con llave; no posee más medidas de seguridad, pero en el sector no hay cámaras. Hay dos motores.
El que aparece apagado no venía funcionando bien, por eso se efectuaba un control del mismo. El primer control que se hace es a las 4.30 de la mañana, cuando estaba funcionando. Y a las 7.30 ya no. El otro motor, que le hace soporte, sí estaba funcionando con normalidad”, detalló Báez.
Asimismo, el fiscal aclaró que “la llave por donde se accede al lugar, no está reservada. Sino que está colgada en una oficina a la que tiene acceso el sector de mantenimiento, de vacunas y otro sector más”.
En el mismo tono, analizó como sospechoso que si se tratara de un “sabotaje”, solo se apague un motor de los dos que hacen funcionar a la cámara de frío.
“Lo que llama la atención a la policía, y a mí también, es que si hubieran querido de alguna manera dañar la totalidad de las vacunas, hubieran apagado los dos motores y no solamente uno”, suscribió.
“Fue advertido a las 7:30 de la mañana. Y a nosotros se nos da intervención entre las 17.30 y 18.30. Entonces pasó un tiempo bastante importante entre que se advierte la irregularidad y en que Policía y Fiscalía toman intervención”, apuntó Báez.
Por último, aclaró que “no se ha podido recabar ninguna huella” y que “no hemos detectado hasta ahora algo que nos resulte sospechoso” en el análisis de las cámaras.
Diario El Chubut
