“Que un chico en Formosa o Jujuy pierda un día de clases por una situación de un dirigente gremial en otra provincia, por más que esté bien o mal, me parece malo. Desconozco el caso en particular, pero uno puede recurrir a otras instancias judiciales y no transformar esta cuestión en un elemento donde impacta sobre terceros”
Flavio Buccino, docente y consultor en gestión educativa a nivel nacional, en comunicación con LU17 dio sensaciones sobre distintos temas de actualidad, que se han transformado en debate, como por ejemplo la discusión en base a ver o no los partidos de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022, Buccino expresó: “El mundial es un evento movilizador. Esto termina siendo un elemento interesante para utilizarlo en el aula, que pueden motivar muchísimos trabajos en distintas materias”. “Esto no quiere decir que estemos solamente pensando en la lógica mundialística para poder enseñar. Y tampoco que todas las horas sean utilizadas para ver los partidos”.
También mencionó, a modo de opinión, que si cada escuela pueda definir si ver los partidos o no, de manera independiente y del modo que consideren apropiado: “las cosas serían de otra manera”. Y continuó diciendo que “el problema es cuando las decisiones bajan de un lugar centralizado, de un ministerio o un gobierno que dice ‘hay que ver el mundial’, y además porque se pasa sobre la lógica de ‘es un derecho’, y la verdad que no hay lógica derecho ver o no un mundial”.
Luego, respecto a las declaraciones del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, en base a quienes no manden a sus hijos a la escuela dejarán de percibir planes sociales, Buccino dijo que “todos los temas se mezclan”. “No poner en su cauce a cada uno de los temas, termina presentándose la política pública como algo restrictivo, punitorio, como si ese fuera el centro de muchas políticas públicas”.
Dentro de este debate, también explica que los planes sociales en su mayoría están ligados al cumplimiento de la escolaridad, además de la obligatoriedad, por parte de los padres, de enviar a sus hijos a la escuela, incluso durante todo el secundario. Otro aspecto que señala, es que “el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cambió la definición de ‘alumno regular’, que debía cumplir con el 85% de asistencia, tomada anualmente. Y ahora lo que se hizo fue rebajarla bimestralmente, por lo tanto lo que se achica es el tiempo de medición de esa regularidad”.
Como último punto remarca que “no va a haber ningún corte de planes sociales después que se detecte el incumplimiento. Cuando se detecta, lo que plantea el gobierno es que entrarán en juego políticas de acompañamiento por parte del Ministerio de Desarrollo Social, y si las familias siguen sin cumplir, ahí sí recién empieza una cuestión que tiene que ver con la pérdida del plan”.
Al mismo tiempo, se cuestiona: “¿por qué poner el foco solo en los que cobran planes sociales?”, y agrega: “La Ciudad de Buenos Aires dice que el 30% del total de alumnos tienen este incumplimiento con la asistencia, lo que significan 180 mil chicos, y los que reciben planes son 30 mil. Hay 150 mil chicos que no perciben un plan social y no estarían dentro del segmento de los sectores más vulnerables. Pareciera que es un problema de las clases sociales bajas, en las que no hay interés por lo educativo”.
Para finalizar, en relación del paro nacional convocado por CTERA, por la condena a un dirigente de ATECh, Buccino fue determinante: “Que un chico en Formosa o Jujuy pierda un día de clases por una situación de un dirigente gremial en otra provincia, por más que esté bien o mal, me parece malo. Desconozco el caso en particular, pero uno puede recurrir a otras instancias judiciales y no transformar esta cuestión en un elemento donde impacta sobre terceros”. Y por último sentenció: “Me parece una barbaridad utilizar un tema como este para generar un paro nacional”.
