Mientras millones de jubilados sobreviven con haberes que no alcanzan para cubrir la canasta básica y miles de trabajadores ven deteriorado su poder adquisitivo frente a la inflación, el Congreso avanzó con un nuevo aumento de las dietas legislativas.
La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, autorizaron la aplicación del último tramo de la paritaria legislativa acordada con los gremios del Congreso. Como consecuencia, a partir de agosto los 72 senadores nacionales percibirán alrededor de 12 millones de pesos brutos mensuales.
Con esta actualización, las dietas de los legisladores acumulan un incremento del 20% en lo que va del año, en un escenario donde jubilados y trabajadores continúan perdiendo poder de compra y enfrentan cada vez mayores dificultades para afrontar el costo de los alimentos, los medicamentos, los servicios y el alquiler.
La decisión vuelve a exponer el contraste entre el discurso de austeridad que se exige a la sociedad y los beneficios que conserva la dirigencia política. Mientras millones de argentinos hacen esfuerzos cotidianos para llegar a fin de mes, diputados y senadores vuelven a incrementar sus ingresos, profundizando la distancia entre la realidad de la ciudadanía y los privilegios de quienes ocupan bancas en el Congreso.
El aumento reavivó las críticas por las prioridades de la política en medio de una crisis económica que golpea con mayor fuerza a jubilados y trabajadores, los sectores que más han visto deteriorarse sus ingresos en los últimos años.

