En medio de una nueva ola de cierres y recortes en el sector industrial, Dánica anunció el cierre definitivo de su planta ubicada en Llavallol. La empresa informó que la fábrica dejará de operar al finalizar septiembre y que sus últimos 30 trabajadores quedarán desvinculados.
Según denunciaron los empleados, la decisión fue comunicada de manera inesperada: aseguran que se enteraron del cierre a través de un cartel colocado en la puerta del establecimiento, sin una comunicación previa directa por parte de la compañía.
Ante la noticia, los trabajadores iniciaron un acampe frente a la planta en reclamo por sus puestos laborales y para exigir respuestas sobre su situación.
El cierre de la histórica fábrica se suma a una serie de conflictos y ceses de actividades registrados en distintos establecimientos industriales durante los últimos meses, en un contexto económico marcado por la caída de la actividad y el impacto sobre el empleo.
La situación vuelve a poner en el centro del debate el rumbo de la industria nacional y las consecuencias que las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei tienen sobre las empresas y los trabajadores.
