En su paso por Nueva York, el presidente Javier Milei encabezó la apertura de la llamada Argentina Week con un discurso dirigido a ejecutivos de grandes empresas y bancos internacionales en el que presentó al país como una plataforma de negocios basada en la explotación de sus recursos naturales.

El encuentro se realizó en la sede del gigante financiero JPMorgan Chase, donde el mandatario habló ante inversores y directivos del sector financiero global. Allí, lejos de plantear una estrategia de desarrollo industrial o tecnológico, el Presidente describió a la Argentina como un territorio abundante en materias primas listo para ser aprovechado por el capital extranjero.

Durante su exposición, enumeró las riquezas naturales del país —cobre, litio, oro, plata, minerales raros y uranio— además de las reservas energéticas vinculadas al petróleo, el gas y la energía nuclear. Para el Gobierno, estos sectores representan el eje central de su estrategia económica, basada en atraer inversiones internacionales y profundizar el perfil extractivo de la economía.

El discurso también estuvo marcado por nuevas críticas a empresarios locales. Milei apuntó nuevamente contra Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, a quienes acusó de haberse beneficiado durante años de un sistema de privilegios ligados a la protección estatal. En ese marco, volvió a cuestionar la defensa de la industria nacional, en un momento en que distintos sectores productivos atraviesan cierres de plantas y pérdida de empleo.

Las declaraciones generaron sorpresa incluso entre algunos asistentes al evento, que esperaban una exposición centrada en la estabilidad económica o las reformas estructurales, y no en disputas con empresarios argentinos.

El acto también dejó en evidencia la estrecha relación entre parte del equipo económico del Gobierno y el sistema financiero internacional. Tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, desarrollaron parte de su carrera profesional dentro de esa entidad bancaria.

Al encuentro asistieron además varios gobernadores argentinos, que viajaron a Estados Unidos con la expectativa de captar inversiones para sus provincias. Entre ellos estuvo el mandatario de Chubut, Ignacio Torres, quien mencionó el interés de empresas tecnológicas en instalar centros de datos en la provincia.

Más allá del tono optimista del Gobierno respecto a la llegada de capitales, el mensaje del Presidente volvió a poner en debate el rumbo económico que impulsa la Casa Rosada: una apertura total al mercado global y una economía cada vez más centrada en la extracción de recursos naturales, mientras la industria local enfrenta un escenario de creciente incertidumbre.

Tras su paso por Nueva York, Milei continuó su gira internacional con destino a Chile, donde participará de la asunción presidencial de José Antonio Kast, para luego viajar a España y participar del Foro Económico de Madrid.

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