El presidente no tiene paz y en su paso por Corrientes volvió a emprenderla contra los habitantes del Poder Legislativo en durísimos términos.

No hay manera como se pueda imaginar uno que la relación entre el presidente de la Nación y el Congreso de la Nación pueda llegar a encaminarse. Difícilmente la oposición dialoguista encuentre resquicios para imaginar la manera de encauzar la relación con el oficialismo, a partir de la dureza con la que una vez más Javier Milei volvió a referirse al Parlamento en general y a alguno de sus habitantes en particular.
Fue en un acto al que concurrió este lunes, en la provincia de Corrientes, donde el mandatario volvió a sorprender destratando al diputado nacional Ricardo López Murphy. Pasó que Milei recordó que estaba en 2021 armando un espacio libertario del que participaba el próximo López Murphy, hasta que el líder de Republicanos Unidos resolvió acordar con Horacio Rodríguez Larreta y convertirse en la pata liberal de Juntos por el Cambio. Fue la razón por la que el actual presidente llamó este lunes “traidor” al economista: “traidor de las ideas”.
Según él, “entre otras cosas, por su gente me hacía tratar de nazi o decirme que era kirchnerista de buenos modales, kirchnerista de derecha o castrista”.
Sobre el Congreso, lo calificó “nido de ratas”, afirmando que “ellos parten del supuesto de que la gente los ama y yo parto de un supuesto de que son una mierda y que la gente los desprecia”.
También la emprendió contra los gobernadores. Ya no en el acto en Corrientes, sino durante una nueva entrevista en La Nación+, donde consideró que la mayor equivocación de sus dos meses de gestión fue “creer que podía negociar y hacerle un planteo honesto a los gobernadores”.
“Planteábamos una situación fiscal que solucionaba el problema de las provincias y ellos, en lugar de tomarlo como un acto de buena voluntad, lo tomaron como una debilidad y como consecuencia hubo que bajar la ley”, aseguró Milei. El Parlamentario
