El dirigente radical Carlos Díaz rompió el silencio luego de que la Justicia de Puerto Madryn lo declarara en rebeldía y dispusiera una orden de captura en el marco de una causa vinculada a la empresa Harinas Patagónicas.
En diálogo con LU17, Díaz explicó que su ausencia a la audiencia judicial se produjo por una confusión respecto de la fecha y aseguró que nunca tuvo intención de evadir a la Justicia.
“Lo único que sucedió en todo esto fue que yo me confundí de día. Estaba de traslado, ya no tenía forma de volver y hoy, a la mañana, a ocho menos cuarto, me hice presente”, sostuvo.
La medida había sido dispuesta por la jueza María Inés Bartels luego de que Díaz no se presentara a una audiencia para la que había sido convocado. El expediente está relacionado con una investigación por presunta “retención indebida” y contempla además cuestionamientos vinculados con el cumplimiento de las condiciones económicas establecidas al acceder a una suspensión del juicio a prueba —probation—.
Díaz negó haber intentado sustraerse de la Justicia y cuestionó la repercusión que tuvo el episodio.
“Ninguna mala intención, ningún prófugo, ningún llamado, ningún ida a mi casa. Nunca me moví de mi casa”, afirmó.
Según explicó, la audiencia estaba prevista para las 8 de la mañana del día anterior, pero él entendió que se realizaría al día siguiente. Además, señaló que la situación estaba vinculada con un pago de 600 mil pesos y que se comunicó para intentar resolver el inconveniente.
“Yo pensé que era para hoy. No tuve forma de volver para atrás y ayer mismo me comuniqué y arreglé que sea para hoy. Hoy me hice presente y lo arreglo en el transcurso de la mañana”, manifestó.
La situación de Harinas Patagónicas
Durante la entrevista con LU17, el dirigente también se refirió extensamente a la situación económica que atravesó Harinas Patagónicas y a su experiencia durante los años en los que estuvo al frente de la actividad privada.
Díaz recordó que se alejó de la política en 2011 y que durante aproximadamente 15 años se dedicó al sector privado. Según relató, recibió una planta que se encontraba abandonada y comenzó a trabajar junto con los empleados que permanecían allí.
El dirigente sostuvo que el incremento de los costos de los servicios, sumado a las dificultades para exportar, generó una situación financiera compleja para la empresa.
“Cuando asume Milei, se pagaban seis millones de pesos de luz y gas. Se sacaron los subsidios y se pasaron a pagar 60 millones de pesos. Y muchos gastos más, que de un mes para el otro hicieron que la empresa empezara a tener 100 millones de pesos más de gastos”, afirmó.
En ese contexto, explicó que durante varios meses se acumuló harina en los galpones debido a que, según su versión, las condiciones del mercado y el tipo de cambio hacían poco conveniente la exportación.
“Se juntaron las dos cosas: aumentaron los gastos fijos y no se podía, en aquel momento, exportar, o no era conveniente exportar por el problema que había con el dólar”, señaló.
Díaz aseguró que posteriormente logró encaminar la situación mediante un acuerdo con otra persona y que se realizó el traspaso de los trabajadores ante la Subsecretaría de Trabajo.
“Los 40 empleados hoy están. Se pagó el gas, se pagó la luz, se pagó el transporte de materia prima. Se arregló todo para que la empresa hoy esté funcionando”, sostuvo.
También afirmó que los trabajadores conservaron su antigüedad y categoría y aseguró que no tiene juicios laborales vinculados con esa situación.
“Todo se firmó en la Subsecretaría de Trabajo. En SENASA hicieron los papeles como corresponde. Hoy, gracias a Dios, se pudo salvar la empresa y está trabajando”, expresó.
Los cheques rechazados
Consultado sobre los cheques rechazados vinculados a la empresa, Díaz reconoció que existieron, aunque relativizó su impacto en relación con el volumen de operaciones de Harinas Patagónicas.
“Cuando vos decís: ‘Tiene 480 rebotados’, sí, claro. Para la envergadura de la empresa no es un número. Por más que parezca una locura, no es un número loco y se fue pagando”, afirmó.
El dirigente sostuvo que afrontó las consecuencias derivadas de su actividad privada y remarcó que la empresa finalmente pudo continuar funcionando.
“Esto tiene un componente político”
Otro de los ejes de la entrevista fue el impacto político que, según Díaz, habría tenido la difusión de la situación judicial.
El dirigente vinculó la repercusión del caso con su reciente regreso a la actividad política después de varios años alejado de ese ámbito.
“Nosotros estuvimos 15 años afuera. En 90 días empezamos a tener con el partido un movimiento que a alguien le molesta. Claramente es esto”, manifestó.
En esa línea, consideró que el episodio podría estar atravesado por intereses políticos.
“Cuando uno entra en política, y esto yo lo tengo claro, y saben cómo funciona, son las reglas del juego. Va a haber una maniobra política acá. No tengas ninguna duda”, afirmó.
Díaz también se refirió a las versiones que comenzaron a ubicarlo como posible ocupante de un cargo provincial y aclaró que, hasta el momento, no recibió ningún ofrecimiento formal.
“Nunca me ofrecieron a mí el cargo. Hasta el día de hoy no hay ningún ofrecimiento para ocupar ese cargo”, aseguró.
Su nombre había comenzado a circular como posible reemplazante en el Instituto Provincial de la Vivienda, aunque esa eventual designación no había sido confirmada oficialmente.
El impacto familiar
En otro tramo de la entrevista, Díaz manifestó su malestar por la repercusión que tuvo la noticia en su entorno familiar.
“Lo que sí jode es que te llame tu mamá y te diga: ‘¿Estás detenido en la Segunda?’. Esto pasó ayer”, relató.
Y agregó: “Cuando vos tenés hijos, cuando vos tenés tu mamá que te llama —yo soy bastante mamero— y te pregunta eso, listo, ahí está el límite”.
Finalmente, Díaz reiteró que asume la responsabilidad por lo ocurrido y que espera resolver la situación ante la Justicia.
“Me hago cargo, claro que me hago cargo, sin ningún tipo de problema. Mi problema fue que me confundí de día. De eso me hago cargo”, afirmó.
El dirigente aseguró además que intentó revertir la situación una vez advertido el error y que finalmente se presentó por voluntad propia.
“Llamé para revertir la situación, no pude. Hoy, a las ocho menos cuarto de la mañana, estaba y ahora ya me están fijando hora de audiencia para resolver el tema”, concluyó.
La Justicia había dispuesto previamente la declaración de rebeldía y la orden de captura a partir de la ausencia de Díaz a la audiencia y de los incumplimientos atribuidos respecto de las condiciones económicas establecidas en el marco de la probation.

