Una de las principales aplicaciones de esta metodología es en el campo de la salud.

El Grupo de Investigación en Biología Evolutiva Humana (GIBEH) del Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y Humanas (IPCSH-CONICET) publicó recientemente el artículo 3DPatBody: conjunto de datos 3D de cuerpos humanos de una población patagónica y sus medidas antropométricas, en la revista científica Scientific Data perteneciente a la editorial Nature.

“El estudio de la forma del cuerpo humano mediante técnicas antropométricas clásicas suele ser problemático debido a varias fuentes de error. En cambio, los modelos y representaciones 3D proporcionan registros más precisos, y mejoran las capacidades de medición, haciéndolas sistemáticas y rápidas”, comienza el trabajo, cuya primera autora es la becaria postdoctoral Doctora Magda Alexandra Trujillo Jiménez (IPCSH-CONICET).

Este conjunto de datos puede servir como base para investigar la forma y el contorno del cuerpo humano o en el entrenamiento de métodos automáticos capaces de regresionar y clasificar características corporales (es decir, redes neuronales artificiales).

Algunas aplicaciones de esta metodología 3D accesible:

Medicina y salud: la morfometría del cuerpo humano es un predictor sólido de fenotipos relacionados con afecciones como la obesidad y el sobrepeso.

Los modelos 3D podrían utilizarse para comparar variables de forma con datos antropométricos. Este enfoque facilitaría el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de ciertas dolencias.

Diseño de vestimenta y aplicaciones ergonómicas en general.

Avatares realistas para modelos humanos y en el diseño de personajes en el desarrollo de videojuegos.

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