Martín Chico, o “el fiera” como es apodado, es guardavidas en las playas de Puerto Madryn, y comparte su profesión junto con su hija Brisa, quien adoptó su misma pasión. “Es un sueño cumplido para mí”, expresó.
Martín comenzó hace 20 años como guardavidas en pileta y aproximadamente hace 10 años empezó a trabajar en la playa. “Mis hijos ven lo que yo hago y a alguno por ahí le gusta, y otros hacen otras cosas, y a ella se ve que le gustó el agua como a mí y compartimos las mismas cosas”, dijo.
A su vez, remarcó que además de compartir el lugar de trabajo, ella vive con él y comparten “todo lo bueno”.
Por su parte, Brisa está trabajando su primera temporada como guardavidas, tras haberse preparados por dos años. “Es algo muy lindo, tanto la profesión como los compañeros que hay”.
Además, manifestó su felicidad al destacar que su compañero es su padre. “No pensé que me iba a tocar, pero me tocó y estoy muy feliz. Estoy preparada para aprender todo de él, y de todos”.
Respecto a cómo se inició en este ámbito, indicó que fue su papá quien la motivó a iniciar su carrera como guardavidas. “Me consultó si quería hacerlo, lo dudé, pero de a poco todo lo que fui viendo de él me fue motivando”.
Por último, no quiso dejar de mencionar que “en casa él es mi papá, y acá en el laburo trato de separar un poco”. Por último, subrayó: “Todas las personas que comparten con él hablan cosas buenas. A todos les gustaría compartir algo con él, sea en la pileta o en la playa”.
