Un sujeto conocido por el apodo de “Kirchnecito” quedó con prisión preventiva luego de haber sido detenido por tercera vez en pocos días, acusado de protagonizar una seguidilla de robos en comercios de la zona céntrica de Puerto Madryn.
El último episodio ocurrió el jueves 12, cuando el Centro de Monitoreo alertó a la Policía sobre un hombre que se encontraba sustrayendo mercadería del local “Mega Ya”, ubicado en la intersección de 28 de Julio y Alejandro Maíz, tras lo cual se dio a la fuga.
Ante la alerta, efectivos de la Comisaría Primera montaron un operativo cerrojo en las inmediaciones y lograron ubicar al sospechoso en calle Espora al 600, donde intentó evadir a los uniformados ingresando al patio de una vivienda para ocultarse. Finalmente fue aprehendido y al momento de la requisa llevaba una mochila con 27 paquetes de juego de cubiertos marca Carol, mercadería valuada en 81.000 pesos, que fue recuperada.
Al identificarlo, los efectivos constataron que se trataba del mismo individuo que había sido detenido el sábado 7 de marzo tras un violento episodio en el autoservicio “La Feria”, ubicado en Sarmiento y Rosales. En aquella oportunidad había intentado sustraer mercadería, pero fue sorprendido por un empleado. Cuando el propietario del comercio intentó retenerlo se produjo un forcejeo, durante el cual ambos impactaron contra el ventanal de la puerta, que estalló y provocó un profundo corte en la mano del comerciante, quien debió ser trasladado de urgencia al hospital debido a la abundante pérdida de sangre.
Además, días antes el mismo sujeto también había sido detenido tras intentar robar en el comercio “Chichos”, situado en Boulevard Brown al 600, donde había ingresado con la intención de llevarse varias botellas de bebidas alcohólicas. En ese caso fue reducido por un efectivo policial que se encontraba de franco de servicio.
Frente a la reiteración de hechos delictivos en un corto período de tiempo, el fiscal Emiliano Otero solicitó ante la Justicia la prisión preventiva, medida que fue dispuesta con el objetivo de frenar la seguidilla de robos, ya que el acusado recuperaba la libertad y volvía a delinquir a los pocos días.




