La unidad dirigencial genera desencanto en sectores del Valle que esperaban una renovación y reclaman que el candidato a gobernador surja de una interna.
Lo que hasta hace pocos días aparecía como una de las principales apuestas de renovación dentro del peronismo chubutense comenzó a generar malestar.
El armado de Dante Bowen, intendente de Dolavon, había despertado expectativas en distintos sectores del PJ que veían en el joven dirigente una alternativa a los históricos liderazgos y una posibilidad de devolver protagonismo a afiliados y militantes.
Incluso, Bowen había sostenido meses atrás que las candidaturas debían definirse mediante una interna.
Pero el acercamiento con Juan Pablo Luque y el acuerdo para avanzar en una construcción conjunta, dejando de lado la competencia interna, modificó el escenario.
“El Colorado se subió al colectivo de los que siempre pierden”
Dirigentes del Valle consultados por Digital Chubut expresaron reparos frente al acuerdo. Algunos, en reserva, sintetizaron su malestar con una frase contundente: “El Colorado se subió al colectivo de los que siempre pierden”, en referencia a sectores que vienen participando de las principales construcciones electorales del PJ provincial sin lograr recuperar el gobierno de Chubut.
“Nosotros acompañábamos a Dante porque representaba algo diferente: una generación nueva, otra forma de hacer política y la posibilidad de que el afiliado vuelva a tener protagonismo”, señaló uno de los dirigentes consultados.
Otro fue más directo: “Si la renovación termina siendo un acuerdo entre cuatro o cinco dirigentes, entonces no hay renovación. Es cambiar los nombres, pero mantener la misma metodología”.
El reclamo: que los afiliados voten
El principal cuestionamiento pasa por haber dejado de lado una interna para avanzar en un acuerdo entre dirigentes.
Los sectores disconformes sostienen que el candidato del peronismo para 2027 debería surgir de una competencia interna y no de una negociación entre las principales figuras del espacio.
“Queremos participar, discutir y votar. No queremos que nos digan quién es el candidato después de que dos dirigentes se sienten a una mesa y acuerden”, plantearon.
El malestar ya genera movimientos dentro del espacio que acompañaba a Bowen. Algunos dirigentes evalúan tomar distancia del acuerdo con Luque, al considerar que la construcción que los había entusiasmado corre el riesgo de repetir las viejas prácticas de la dirigencia.
Unidad hacia afuera, tensión hacia adentro
La foto de Bowen y Luque busca transmitir unidad y proyectar un proyecto común para Chubut de cara a 2027. Sin embargo, hacia el interior del PJ la lectura es más compleja.
El interrogante es si el acuerdo podrá contener a quienes acompañaron a Bowen esperando justamente una renovación y mayor participación de las bases.
La discusión, en definitiva, va más allá de quién será el candidato: quién decide, cómo se decide y qué lugar tendrán los afiliados.
Mientras la dirigencia avanza en una estrategia de unidad, sectores del peronismo chubutense comienzan a reclamar internas y participación.
El acuerdo Bowen-Luque logró mostrar unidad. Pero también abrió una nueva grieta dentro del PJ: la disputa entre el acuerdo de dirigentes y el reclamo de las bases por decidir el futuro del peronismo de Chubut.

