Las fuerzas federales de seguridad que responden al Gobierno de Javier Milei volvieron a reprimir este jueves una movilización frente al Congreso, donde sindicatos, organizaciones sociales y partidos políticos se manifestaban en rechazo a las políticas impulsadas por el oficialismo y al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
El operativo de la Policía Federal incluyó el uso de gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes, en un nuevo episodio que profundiza las críticas de organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos hacia la estrategia del Gobierno para responder a las protestas callejeras.
La convocatoria se mantuvo pese a que el miércoles La Libertad Avanza resolvió retirar el capítulo que modificaba la Ley de Tierras. Los organizadores sostuvieron que la movilización trascendía ese punto del proyecto y buscaba expresar el rechazo a un conjunto de medidas económicas y políticas impulsadas por la administración de Milei, además de denunciar lo que consideran una creciente criminalización de la protesta social.
La represión volvió a instalar cuestionamientos sobre el accionar de las fuerzas de seguridad y la decisión del Ejecutivo de recurrir a operativos de fuerte despliegue para contener las manifestaciones, una política que desde el inicio de la gestión ha sido objeto de denuncias y cuestionamientos por parte de organismos de derechos humanos y amplios sectores de la oposición.
