La fiscal Silvina Zalazar brindó detalles sobre la audiencia judicial realizada en las últimas horas, en la que se analizó la situación de cuatro personas detenidas, señalados como peligrosos delincuentes provenientes de la provincia de Río Negro.
Según explicó la funcionaria, la audiencia fue “intensa” debido a diversos planteos realizados por la defensa. En ese contexto, la jueza interviniente decidió tomarse el plazo legal para emitir una resolución fundada, manteniendo mientras tanto la detención de los imputados hasta tanto se expida por escrito.
Uno de los puntos centrales del debate giró en torno a la legalidad de la detención inicial. Zalazar indicó que dos de los detenidos contaban con una orden de detención emitida por un fiscal de Río Negro, facultad contemplada por la normativa procesal de esa jurisdicción. La magistrada deberá determinar si ese procedimiento se ajustó a derecho.
En diálogo con LU17, la fiscal detalló que los acusados habrían estado involucrados en un episodio previo en Río Negro, donde obstaculizaron medidas judiciales. Posteriormente, al ser interceptados por personal policial en Chubut, lejos de acatar la voz de alto, habrían respondido efectuando disparos contra los efectivos.
“Estamos ante un hecho de connotación grave”, remarcó Zalazar, al señalar que los disparos fueron dirigidos hacia los funcionarios policiales, lo que encuadra en el delito de abuso de arma agravado por tratarse de personal de seguridad. No obstante, aclaró que no se configuraría tentativa de homicidio, ya que no se registraron lesiones en las víctimas, requisito necesario para esa calificación penal.
La fiscal también vinculó a los detenidos con un hecho de extrema violencia ocurrido previamente, en el que una vivienda fue atacada a tiros, resultando heridas dos niñas menores de edad. Según relató, uno de los proyectiles impactó en la cabeza de una menor de 11 años, mientras que otro alcanzó a su hermana.
En relación al operativo, detalló que en el lugar se secuestraron elementos de interés para la causa, entre ellos dos casquillos calibre 9 milímetros, un proyectil, un teléfono celular y un bolso que contenía estupefacientes, específicamente marihuana y cocaína. Sin embargo, no se lograron hallar las armas de fuego utilizadas.
Zalazar aclaró además que no se trataba de armas largas, como se había mencionado inicialmente, sino de un arma calibre 9 milímetros, considerada de guerra. “El personal policial no pudo identificar a los tiradores, pero sí observó los fogonazos de los disparos”, indicó.
En ese marco, la fiscal expresó su preocupación por la falta de acción desde la provincia vecina: sostuvo que la Justicia de Río Negro no habría mostrado interés en avanzar con la detención de estas personas, pese a los antecedentes y hechos investigados.
El episodio generó fuerte conmoción en el sector donde ocurrió, una zona poblada de Puerto Madryn, con circulación peatonal e incluso presencia de estudiantes universitarios al momento de los disparos.
Finalmente, Zalazar subrayó la gravedad de lo sucedido y destacó el accionar preventivo de las fuerzas policiales, teniendo en cuenta la peligrosidad de los involucrados, quienes —según información recabada— tendrían acceso y manejo habitual de armas de fuego.
