Con las denuncias realizadas ante la Comisaría de la Mujer y Prefectura Naval Argentina, se presentó en el Ministerio de Trabajo, donde este viernes ya tendría una audiencia.
La joven marinera de Puerto Madryn aclaró que, si bien no sufrió acoso sexual abordo del barco, sí tuvo que padecer acoso y maltrato laboral. «No me podía desplazar ni cumplir mis tareas. El maltrato que pasé a tal extremo de querer pegarme, de decir que me iba a reventar la cabeza, etc. Fueron días largos y feos”, dijo.
“Uno sale a trabajar, aprovechar la oportunidad del cupo laboral, hacer quilombo o no trabajar no es mi intensión sino cumplir con mi función”.
Asimismo, reconoció que desconocía el motivo del acoso que recibía de manera constante por parte de un único sujeto, un cocinero de la embarcación, quien generó toda la situación. “Nunca le falté el respeto. Siempre cumplí las tareas que había que hacer”, afirmó, y también detalló algunos de los maltratos que tuvo que soportar: “Solo con que te grite delante de la gente, que te trate mal, que te humille todos los días y todo el día, etc. Fue feo ver a una persona atrás mío pendiente de lo que yo hiciera”.
Además declaró que no se sintió respaldada por el capitán. «Se le había dado aviso dos veces. La enfermera le comentó que yo estaba siendo muy maltratada. Pero en cuanto a mí, en lo personal, yo no me sentí avalada por él. No tomó decisión como tendría que ser y cuidarnos». Por contraparte, hizo una buena mención a sus colegas dentro del navío: “Mis compañeros de la tripulación fueron excelentes, muy preocupados ante las situaciones que me estaban pasando, estaban al tanto y ellos mismos me decían cuál era el motivo de este hombre, que se había ensañado conmigo”.
A su vez, manifestó que si tuviera que volver a trabajar con el mismo individuo, tendría mucho miedo. Y finalizó: “No llegó al extremo de pegarme, pero eran sus intensiones, lo sentí más de una vez”.
Ya una vez en tierra, procedió a radicar la denuncia correspondiente: “Lo primero que hice al bajar fue presentarme en Prefectura. Allí comenté la situación para que me orienten, porque nunca había denunciado, no era mi intensión pero esto no quiero que quede así porque uno la pasó mal”. “Me dijeron que tenía que presentar la denuncia en la Comisaría de la Mujer, porque esto es violencia de género. Una vez sentada la denuncia, tenía que volver a Prefectura para hacer una exposición”.
Por último informó que con las denuncias ya realizadas ante la Comisaría de la Mujer y Prefectura Naval Argentina, se presentó en el Ministerio de Trabajo, donde este viernes ya tendría una audiencia.
